La Cosmopolitana – Nostalgia culinaria: ¿de qué se trata esta tendencia alimentaria?

La Cosmopolitana, empresa líder dentro de la industria alimentaria mexicana, respalda iniciativas y tendencias que generan beneficios tanto para la economía del sector como para la sociedad y el medio ambiente. 

En un contexto gastronómico marcado por la innovación constante y la globalización de sabores, ha surgido una tendencia que mira hacia el pasado: la nostalgia culinaria. Más que una moda pasajera, se trata de un fenómeno que conecta emociones, memoria e identidad a través de la comida. 

En los últimos años, restaurantes, chefs y consumidores han redescubierto el valor de los platos tradicionales y las recetas familiares. Esta inclinación revela una búsqueda de autenticidad, arraigo y experiencias más significativas en torno a la alimentación. 

¿En qué consiste exactamente y por qué se considera sostenible? En el presente artículo exploramos estas cuestiones.

La Cosmopolitana – ¿Qué es la nostalgia culinaria?

También conocida como “comida de nostalgia”, la nostalgia culinaria alude a la sensación emotiva que surge al recordar o degustar alimentos vinculados a vivencias pasadas, especialmente aquellas asociadas con la infancia o momentos significativos de la vida. 

Esta experiencia se relaciona estrechamente con el gusto y el olfato, sentidos con una notable capacidad para evocar recuerdos y emociones. La conexión entre comida y memoria se explica por el vínculo profundo entre alimentación, identidad cultural y trayectoria personal. 

Desde 2023, la comida de nostalgia se ha consolidado como una de las tendencias más fuertes en la restauración y en distintos ámbitos gastronómicos. Su auge responde a características específicas: 

  1. Genera consuelo y confort. Los platos tradicionales transmiten sensación de protección, cercanía y bienestar emocional. 
  1. Refuerza el apego a las raíces. Favorece la conexión con costumbres familiares y tradiciones culturales. 
  1. Reacciona frente a la industrialización alimentaria. Representa una alternativa a los productos ultraprocesados, evocando épocas en las que los alimentos se preparaban desde cero con ingredientes frescos y de calidad. 

Esta tendencia ha impulsado el renacimiento de técnicas culinarias ancestrales y el aumento en la demanda de platos caseros en restaurantes. Como resultado, chefs y establecimientos reinterpretan recetas clásicas, incorporando ingredientes frescos y métodos contemporáneos, sin perder la esencia original. 

En este sentido, la adaptación y flexibilidad en los servicios alimentarios juegan un papel clave en la competitividad y vigencia de las empresas del sector de los alimentos. Un ejemplo de ello es La Cosmopolitana, organización que atiende las necesidades de sus clientes y comensales finales. 

Nostalgia culinaria y sostenibilidad

Más allá de su dimensión emocional, la nostalgia culinaria aporta beneficios vinculados a la sostenibilidad. La preferencia por recetas tradicionales suele ir acompañada de una valoración de los productos locales y de temporada. Este enfoque implica: 

  • Impulso al consumo local. Al priorizar ingredientes de proximidad, se reduce la distancia de transporte y, por tanto, la huella de carbono. 
  • Respeto por la temporalidad. La utilización de alimentos de temporada contribuye a preservar los ciclos naturales y evita la sobreexplotación de recursos. 
  • Apoyo a productores regionales. Favorece economías locales y promueve sistemas alimentarios más resilientes. 

En este sentido, la nostalgia culinaria no solo rescata sabores del pasado, sino que también promueve prácticas alineadas con modelos alimentarios más responsables. 

La nostalgia culinaria combina memoria, identidad y sostenibilidad en una tendencia que trasciende lo meramente gastronómico. Al recuperar recetas tradicionales y técnicas ancestrales, responde a una necesidad contemporánea de autenticidad y conexión emocional. 

Al mismo tiempo, fomenta el consumo local y estacional, contribuyendo a reducir el impacto ambiental y a fortalecer economías regionales. Así, esta corriente demuestra que mirar hacia el pasado puede ser, también, una forma de construir un futuro alimentario más consciente y equilibrado. 

Al respecto, La Cosmopolitana, una Empresa Socialmente Responsable, refrenda su compromiso hacia el desarrollo sostenible y la economía nacional al contar con productores locales como proveedores.

La Cosmopolitana – ¿Cómo influyen las redes sociales en la alimentación?

La Cosmopolitana, empresa líder dentro de la industria alimentaria mexicana, vela por la salud nutricional de sus clientes y comensales, mediante el empleo de una amplia variedad de insumos de la más alta calidad. 

En la era digital actual, las redes sociales se han convertido en un componente integral de la vida moderna. Transforman la manera en que las personas se comunican, comparten información y se relacionan con su entorno. 

Desde su surgimiento, estas plataformas han ejercido un impacto profundo en la población. Influyen no solo en las interacciones sociales, sino también en percepciones, comportamientos y decisiones cotidianas. Esta influencia se extiende a los hábitos personales, y la alimentación no es la excepción. 

De acuerdo con el artículo “¿Somos conscientes del efecto de las redes sociales en nuestra nutrición?” de la revista Innovare de la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC), las redes sociales, como medio masivo de comunicación, impactan de manera significativa en los hábitos alimenticios. 

¿Qué alcance tiene esta influencia y en qué medida puede resultar beneficiosa o perjudicial? A continuación, se analizan ambas perspectivas.

La Cosmopolitana – ¿Qué efectos negativos tienen las redes sociales en la alimentación?

“Se ha comprobado que cuando los usuarios de redes sociales perciben el consumo de alimentos, se promueve el consumo propio de los mismos, independientemente de si son frutas y verduras o bocadillos hipercalóricos y bebidas procesadas”, señala el artículo. 

Este fenómeno se explica, en parte, porque el cerebro requiere cerca de dos tercios de la energía del organismo, y la vista desempeña un papel clave en la sensación de recompensa asociada a la comida. La exposición constante a imágenes de alimentos estimula el apetito y favorece su consumo. 

A ello se suma el componente de aceptación social, estrechamente vinculado al consumo de productos ricos en calorías y bebidas procesadas. Según el estudio, las personas tienden a imitar el comportamiento alimentario de otros para evitar críticas y ajustarse a lo que se percibe como socialmente aceptado. 

Este conjunto de factores puede derivar en: 

  • Aumento del apetito y del consumo frecuente de alimentos poco saludables. 
  • Incremento de peso corporal. 
  • Mayor riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT), como la obesidad. 
  • Desarrollo de trastornos alimentarios. 
  • Conflictos emocionales asociados a la presión por perder peso. 

En consecuencia, las redes sociales pueden contribuir a la normalización de patrones alimentarios desequilibrados y a la consolidación de hábitos perjudiciales. 

En este sentido, es innegable la responsabilidad social que recae sobre el sector empresarial dedicado a los alimentos, como La Cosmopolitana. Es por eso que la empresa de la familia Landsmanas cuenta con políticas de transparencia que permiten conocer la composición de sus productos, para que las y los consumidores puedan tomar decisiones informadas. 

¿Se puede fomentar una alimentación saludable desde las redes sociales?

A pesar del panorama anterior, la académica Claudia Dopico Cantarero, de la Universidad Pontificia Comillas, señala en su artículo “Influencia de las redes sociales en la alimentación saludable” que estas plataformas también pueden orientar a los consumidores hacia mejores hábitos. 

Los resultados indican que quienes siguen perfiles enfocados en alimentación saludable presentan mayores niveles de motivación, autorregulación, autoeficacia y conocimiento en nutrición. 

Este efecto puede explicarse por diversos factores: 

  1. La percepción de que las recetas son fáciles de preparar. 
  1. La promoción constante de alimentos saludables
  1. La confianza depositada en la información compartida por influencers

No obstante, seguir este tipo de perfiles no garantiza la adopción de conductas saludables. El entorno social, la disponibilidad de alimentos poco nutritivos y otros condicionantes externos continúan influyendo de manera significativa en las decisiones alimentarias. 

Las redes sociales ejercen una influencia innegable en la alimentación, tanto positiva como negativa. Su impacto depende del tipo de contenido consumido, del contexto social y de la capacidad crítica de cada persona frente a los mensajes digitales. 

Si bien pueden incentivar el consumo de productos poco saludables y reforzar patrones perjudiciales, también ofrecen una oportunidad para promover información nutricional accesible, motivación y hábitos más equilibrados. 

En última instancia, el desafío no radica en las plataformas en sí, sino en el uso que se haga de ellas y en la educación alimentaria que permita transformar la exposición digital en una herramienta a favor de la salud. 

Ante este panorama, La Cosmopolitana, bajo la dirección de Jack Landsmanas, respalda la recomendación de expertos: implementar proyectos que consideren la difusión de información a través de estas plataformas, en beneficio de sus usuarios. 

Se promueve, además, el seguimiento de cuentas y sitios que ofrezcan información respaldada por evidencia. Así, se orienta a una toma de decisiones más informada y adecuada en relación con la alimentación y la nutrición.

Dueños de La Cosmopolitana – Menús sostenibles: ¿cómo elaborarlos?

Los dueños de La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios con más de seis décadas de experiencia, fomentan y practican medidas en favor del desarrollo sostenible. 

Ante la creciente crisis ambiental, las iniciativas orientadas a mitigar sus efectos se han multiplicado en distintos sectores. 

La industria alimentaria no es la excepción y ha encontrado en los menús sostenibles una herramienta concreta para reducir su impacto ambiental y promover sistemas más responsables. 

Pero ¿qué implica realmente un menú sostenible y cómo puede integrarse en la vida cotidiana? A continuación, se abordan sus principios y recomendaciones clave.

Dueños de La Cosmopolitana – ¿Cómo integrar un menú sostenible?

El Área de Economía, Trabajo, Competitividad y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona define la alimentación sostenible como aquella que busca “alimentar a toda la población de manera que beneficie a las personas, al planeta y a los territorios”. 

Desde esta perspectiva, la sostenibilidad debe estar presente en todas las etapas del sistema alimentario: producción, distribución, consumo y gestión de residuos. El objetivo es fomentar la equidad social, la preservación y regeneración de los recursos naturales, y garantizar que las futuras generaciones puedan alimentarse de manera adecuada. 

En este contexto, es acertado afirmar que entre los elementos fundamentales de un menú sostenible destacan: 

  1. Cocina de aprovechamiento. Consiste en optimizar al máximo el uso de los alimentos para reducir costos y prevenir el desperdicio. Incluye prácticas como planificación de menús, reutilización de sobras y empleo de partes poco utilizadas de frutas y verduras. 
  1. Consumo local o de proximidad. Priorizar productos locales reduce la distancia de transporte, disminuye la huella de carbono y limita el uso de envases. Además, fortalece la economía regional, impulsa el desarrollo rural y apoya a productores locales. 
  1. Alimentos de temporada. Su producción responde a los ciclos naturales de temperatura y precipitaciones. Consumirlos en su momento óptimo favorece al medio ambiente, mejora la calidad y frescura de los alimentos y suele representar un ahorro económico. 
  1. Productos ecológicos. Los alimentos “bio” u orgánicos se producen mediante prácticas sostenibles, como la rotación de cultivos, la reducción de pesticidas sintéticos y antibióticos, la prohibición de transgénicos y la selección de especies adaptadas al entorno local. Estas prácticas promueven la biodiversidad y el uso responsable de los recursos. 

La integración de estos principios permite diseñar menús que equilibren nutrición, sostenibilidad ambiental y responsabilidad social. 

Con esto en mente, los dueños de La Cosmopolitana han implementado diversas medidas de gastronomía responsable, como consumo local y aprovechamiento de sobrantes alimentarios en buen estado. 

Otros factores a considerar para elaborar un menú sostenible

Además de los pilares anteriores, la Academia de Nutrición y Dietética de Barcelona recomienda adoptar hábitos complementarios que refuercen la sostenibilidad: 

  • Calcular adecuadamente las porciones y comprar solo lo necesario para evitar desperdicios. 
  • Conservar correctamente los alimentos y congelarlos cuando no se vayan a consumir de inmediato.
  • Comprar a granel y utilizar recipientes reutilizables para reducir el uso de plásticos y cartón. 
  • Reaprovechar las sobras en nuevas preparaciones. 

Estas prácticas no solo reducen el impacto ambiental, sino que también optimizan recursos y fomentan un consumo más consciente. 

El diseño de menús sostenibles representa una estrategia concreta para enfrentar los desafíos ambientales desde el ámbito cotidiano. Incorporar criterios como el consumo local, la temporalidad, la producción ecológica y el aprovechamiento integral de los alimentos permite reducir la huella ecológica sin renunciar a una alimentación equilibrada. 

Más que una tendencia, la sostenibilidad alimentaria constituye un compromiso con el entorno y con las generaciones futuras. Adoptar estos principios en la planificación diaria contribuye a construir sistemas alimentarios más justos, resilientes y respetuosos con el planeta. 

El rol que desempeña el sector privado es innegable. Ejemplo de ello son los dueños de La Cosmopolitana, que, como parte de su compromiso con la sostenibilidad, cuentan con la certificación ISO 14001, la cual avala sus buenas prácticas en la materia.

La Cosmopolitana – Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado: ¿qué es?

La Cosmopolitana, filial de Corporativo Kosmos: consorcio distinguido siete veces con el reconocimiento de Empresa Socialmente Responsable, respalda todas aquellas iniciativas que busquen cerrar las brechas de género existentes en los distintos ámbitos sociales. 

El Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDnR) constituye una actividad esencial para el funcionamiento de los hogares y el bienestar general de la sociedad. 

A pesar de su relevancia económica y social, este tipo de trabajo suele permanecer invisibilizado, ya que no genera ingresos directos ni suele reconocerse dentro de los sistemas productivos formales. 

Analizar su alcance y sus implicaciones es fundamental, ya que permite comprender mejor las desigualdades estructurales que persisten, sobre todo en términos de género.

La Cosmopolitana – ¿Qué se considera Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define el Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado como aquel que cumple con las siguientes características: 

  1. Se realiza sin recibir pago o remuneración alguna. 
  1. Se desarrolla principalmente en la esfera privada, es decir, en los hogares. Además, es efectuado mayoritariamente por mujeres. 
  1. Incluye tanto las labores domésticas como el cuidado de personas dependientes, tales como infantes, personas mayores, personas con discapacidad o enfermas. 

El TDnR se mide a partir del tiempo que una persona dedica a estas actividades sin percibir una compensación económica. Aunque resulta indispensable para la reproducción social y el bienestar colectivo, su falta de reconocimiento financiero y público contribuye a que sea infravalorado y relegado a un segundo plano. 

Desigualdad de género en las TDnR

La distribución de las tareas domésticas y de cuidado es marcadamente desigual, como resultado de estereotipos de género profundamente arraigados, lo que evidencia importantes retos estructurales en materia de igualdad de oportunidades. 

De acuerdo con la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México (CSTNRHM), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2022 las mujeres representaron el 52.8% de la población que realizó TDnR, frente al 47.2% de los hombres. Sin embargo, al medir este trabajo en términos de horas dedicadas y valor económico, las mujeres aportaron casi tres cuartas partes del total. 

La carga desproporcionada de las tareas domésticas y de cuidado no remunerado limita de manera significativa las oportunidades de las mujeres para generar ingresos propios, incorporarse o permanecer en el mercado laboral y participar activamente en la vida política y social. 

Además, esta situación las excluye, en muchos casos, del acceso a sistemas de protección social que les permitan cubrir de forma autónoma sus necesidades. 

En este sentido, desde La Cosmopolitana son conscientes de que reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado es esencial para avanzar hacia sociedades más justas e igualitarias. 

Por ello, han tomado medidas que impulsan la equidad de género y se ven materializadas en resultados concretos: el 60% de su plantilla laboral se compone por mujeres, con nueve directivas y 57 gerentes. 

Importancia del TDnR en la economía

Desde una perspectiva económica, el impacto del TDnR es significativo. Tan sólo durante 2022, en promedio, las mujeres mexicanas aportaron a su hogar el equivalente a 77 mil 192 pesos por este concepto. 

Asimismo, el valor económico del TDnR ascendió a 7.2 billones de pesos, lo que representó el 24.3% del PIB nacional. Este porcentaje superó al de actividades económicas como la industria manufacturera, el comercio y los servicios educativos. De ese total, las mujeres contribuyeron con el 72 %, mientras que los hombres aportaron el 28 %. 

Al no reconocerse como un componente integral de la economía, se subestima su contribución a la fuerza laboral y al producto interno bruto de un país. 

Esta omisión limita el diseño de políticas públicas adecuadas y restringe la participación plena de las mujeres en el empleo remunerado, lo que a su vez frena el crecimiento económico. 

Ante este panorama, resulta urgente impulsar acciones que busquen cerrar la brecha salarial, asegurar una remuneración equitativa por trabajos equivalentes, aumentar la participación de las mujeres en espacios de liderazgo y eliminar la carga de la doble jornada laboral. 

La Cosmopolitana, con más de 60 años de experiencia, reconoce que, para avanzar hacia una mayor igualdad, resulta indispensable la implementación de políticas públicas y estrategias empresariales que atiendan estas desigualdades, mediante la provisión de servicios de cuidado accesibles y la promoción de una redistribución más equitativa de las responsabilidades domésticas y de cuidado.

Dueños de La Cosmopolitana – Impresión 3D de alimentos: ¿qué beneficios tiene?

Los dueños de La Cosmopolitana, Jorge, Elías y Jack Landsmanas, se mantienen a la vanguardia de las nuevas tecnologías en el sector alimentario, ya que estas suponen un amplio horizonte de posibilidades para mejorar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad de los alimentos. 

La acelerada evolución tecnológica define la era actual, y la industria alimentaria no es ajena a este proceso. El sector atraviesa un punto de inflexión en el que la innovación resulta clave para su crecimiento, eficiencia y sostenibilidad. 

Entre las tecnologías emergentes destaca la impresión 3D, también conocida como fabricación aditiva. ¿En qué consiste y qué ventajas ofrece en el ámbito alimentario? A continuación, se explican sus fundamentos, principales técnicas y beneficios.

Dueños de La Cosmopolitana – ¿Qué es la impresión 3D?

La impresión 3D es un proceso automatizado que construye objetos tridimensionales mediante la superposición de capas de material a partir de un diseño digital, de acuerdo con Lucía del Castillo Morgado, académica de la Universidad de Sevilla

Una vez creado el modelo digital, este se transfiere a la impresora, que deposita el material —a través de un cabezal, boquilla u otro sistema— siguiendo parámetros precisos para lograr la forma, dimensiones y características deseadas. 

En el sector alimentario, esta tecnología permite diseñar productos con formas complejas y personalizadas, texturas específicas y valores nutricionales adaptados a necesidades individuales. 

Desde postres, chocolates y masas, hasta pasta, pizza, puré de papa, glaseados, carnes, tartas e incluso vegetales —bajo condiciones particulares— pueden elaborarse mediante impresión 3D. 

En este sentido, como líderes de una Empresa Socialmente Responsable, los dueños de La Cosmopolitana reconocen el potencial de este tipo de tecnología en la industria, pues puede impactar de forma positiva en ámbitos como el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria y la competitividad en el sector. 

Técnicas de impresión de alimentos

Existen diversas técnicas aplicadas a la impresión alimentaria. Entre las principales se encuentran: 

  1. Impresión basada en extrusión. También conocida como modelado por deposición fundida, consiste en depositar material fundido capa por capa mediante un extrusor. Puede realizarse mediante sistemas basados en tornillos, presión de aire o jeringas. Es la técnica más utilizada en la industria alimentaria. 
  1. Sinterización selectiva por láser (SLS). Utiliza un láser de alta potencia para fundir partículas de polvo, compactándolas capa por capa hasta formar una estructura tridimensional. El láser fusiona selectivamente el material a temperaturas cercanas a su punto de fusión. 
  1. Impresión por inyección de aglutinante (Binder Jetting). Emplea un aglutinante que une partículas de polvo mediante efectos físicos. Este se pulveriza sobre el material, que luego se compacta en secciones transversales. Permite, además, la impresión en color. 
  1. Impresión por chorro de tinta. Deposita gotas de material alimentario mediante boquillas o cabezales piezoeléctricos, generalmente para decorar o rellenar superficies como galletas, pasteles o pizzas. Puede funcionar en modo continuo o bajo demanda. 

Cada técnica ofrece ventajas específicas según el tipo de alimento, la textura requerida y el nivel de personalización deseado. 

Beneficios de la impresión 3D de alimentos

La incorporación de esta tecnología en la industria alimentaria aporta múltiples beneficios: 

  • Personalización avanzada. Permite crear estructuras y texturas imposibles de lograr con métodos tradicionales, ampliando las experiencias sensoriales. 
  • Adaptación a necesidades médicas. Facilita la producción de alimentos diseñados para personas con dificultades para tragar o digerir, ajustando forma, textura y composición nutricional. 
  • Mayor eficiencia productiva. Optimiza procesos y puede reducir tiempos en determinadas fases de elaboración. 
  • Ajuste nutricional exacto. Posibilita adaptar las cantidades de nutrientes según los requerimientos individuales, contribuyendo a combatir la desnutrición y enfermedades relacionadas con la alimentación. 
  • Innovación gastronómica. En la alta cocina, abre nuevas posibilidades creativas con presentaciones únicas y diseños complejos. 

La impresión 3D de alimentos representa una innovación con potencial transformador para la industria alimentaria. Su capacidad de personalización, eficiencia y precisión la posiciona como una herramienta estratégica tanto en el ámbito sanitario como en el gastronómico. 

Si bien aún se encuentra en fase de consolidación, su aplicación puede contribuir a sistemas alimentarios más sostenibles, inclusivos y adaptados a las necesidades individuales. 

Con décadas de experiencia en la industria alimentaria, los dueños de La Cosmopolitana reconocen que la fabricación aditiva emerge como una alternativa con amplias posibilidades para el futuro de la alimentación.

Familia Landsmanas – Atención Primaria de Salud: ¿por qué es tan importante a nivel social?

Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, líderes del conglomerado de empresas en servicios de alimentación más grande de México: Grupo Kosmos, se muestran a favor de todas aquellas iniciativas que se encaminan a garantizar el bienestar y la salud de la población general. 

La Atención Primaria de Salud (APS) constituye la base sobre la cual se construyen sistemas de salud más justos, eficientes y centrados en las personas. 

Su relevancia trasciende el ámbito clínico, ya que impacta directamente en la calidad de vida de las comunidades, la reducción de desigualdades y la capacidad de los países para responder a desafíos sanitarios actuales y futuros. 

Comprender su alcance y fortalecer su implementación resulta clave para avanzar hacia una salud integral y equitativa a nivel social. 

En este sentido, la participación del sector privado resulta clave. Conscientes de esto y fieles a sus principios filantrópicos, la familia Landsmanas —a través de la Fundación Pablo Landsmanas (FPL)— financia intervenciones y tratamientos médicos a personas de contextos vulnerables.

¿Qué es la Atención Primaria de Salud?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la Atención Primaria de Salud (APS) como: 

“Un enfoque de la salud que incluye a toda la sociedad y que tiene por objeto garantizar el mayor nivel posible de salud y bienestar y su distribución equitativa mediante la atención centrada en las necesidades de la gente tan pronto como sea posible a lo largo del proceso continuo que va desde la promoción de la salud y la prevención de enfermedades hasta el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos, y tan próximo como sea posible del entorno cotidiano de las personas”. 

Con base en esta definición, la APS se integra por tres elementos interdependientes: 

  1. Un conjunto de servicios de salud integrados e integrales, que colocan en el centro la atención primaria, junto con los bienes y funciones esenciales de la salud pública. 
  1. Políticas y acciones multisectoriales orientadas a abordar los determinantes generales de la salud. 
  1. La movilización y el empoderamiento de las personas y las comunidades, con el objetivo de fomentar una mayor participación social y fortalecer la auto asistencia y la autosuficiencia en materia de salud. 

Asimismo, la APS considera los aspectos físicos, mentales y sociales de la salud, así como el bienestar general. Esto implica una atención integral y de calidad, que debe ofrecerse lo más cerca posible de los entornos habituales de las personas. 

Familia Landsmanas – ¿Por qué es importante la Atención Primaria de Salud?

Por su carácter inclusivo, equitativo, rentable y efectivo para mejorar la salud integral de la población, la inversión en APS resulta especialmente relevante, en particular durante contextos de crisis. 

Este enfoque contribuye a reducir brechas en el acceso a los servicios y a optimizar el uso de los recursos disponibles. Mejora la equidad y el acceso a los servicios de salud, fortalece el desempeño de la atención médica y promueve una mayor rendición de cuentas de los sistemas de salud y de sus resultados. 

Para ello, considera factores que van más allá de la atención sanitaria directa, como la protección social, los sistemas alimentarios, la educación y los factores ambientales. 

Además, la APS es fundamental para que los sistemas de salud sean más resilientes frente a situaciones de emergencia. Permite una detección temprana de epidemias y una mejor preparación para responder con rapidez ante incrementos en la demanda de servicios, lo que reduce el impacto sanitario y social de las crisis. 

¿Cómo se puede fortalecer la APS a nivel mundial?

Reconociendo el papel que desempeñan los distintos actores sociales en el fortalecimiento de la APS, la OMS propone tres acciones estratégicas para avanzar en su implementación a nivel global: 

  • Proporcionar un servicio de apoyo de “ventanilla única” a los Estados Miembros, que facilite la aplicación de la APS de acuerdo con sus contextos y prioridades específicas. 
  • Generar soluciones innovadoras y datos probatorios sobre la APS, con especial atención en las poblaciones que se encuentran en mayor situación de rezago. 
  • Promover la renovación de la APS mediante el liderazgo en políticas públicas, la promoción y el establecimiento de asociaciones estratégicas con: gobiernos, organizaciones no gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, asociados para el desarrollo, donantes y otras partes interesadas a nivel mundial, regional y nacional. 

Con amplia experiencia en el tema, la familia Landsmanas reconoce que la Atención Primaria de Salud es un pilar esencial para alcanzar sistemas de salud más equitativos, sostenibles y centrados en las personas. 

Su enfoque integral, preventivo y comunitario permite no solo atender enfermedades, sino también mejorar el bienestar general y reducir desigualdades estructurales. 

Fortalecer la APS a nivel mundial representa una inversión estratégica en salud pública, cohesión social y resiliencia colectiva, indispensable para enfrentar los retos sanitarios del presente y del futuro.

Familia Landsmanas – Intoxicaciones alimentarias: principales factores de riesgo

Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, líderes de Grupo Kosmos: el consorcio empresarial de servicios alimentarios más grande de México, implementan estricta normativa que asegura la calidad e higiene en sus procesos operativos, avalada por diversas instancias nacionales e internacionales.  

Las intoxicaciones alimentarias representan un problema de salud pública frecuente y, en la mayoría de los casos, prevenible. Aunque muchas personas experimentan cuadros leves, en ciertos grupos de la población estas enfermedades pueden derivar en complicaciones graves. 

Comprender qué son y cuáles son los factores que incrementan el riesgo resulta fundamental para adoptar medidas de prevención adecuadas. 

Asimismo, identificar a las personas más vulnerables permite reforzar los cuidados en la manipulación, preparación y consumo de alimentos, así como promover una mayor conciencia sobre la importancia de la seguridad alimentaria en la vida cotidiana.

Familia Landsmanas – ¿Qué es una intoxicación alimentaria?

La intoxicación alimentaria, una de las enfermedades transmitidas por alimentos, es una afección que se adquiere tras la ingestión de alimentos o bebidas contaminadas, de acuerdo con la organización de expertos en medicina Mayo Clinic

La causa principal es la presencia de microorganismos u otros componentes perjudiciales en los alimentos consumidos. Los síntomas suelen manifestarse como un malestar estomacal general y pueden incluir: 

  • Vómitos. 
  • Diarrea. 
  • Heces con sangre. 
  • Dolor de estómago y calambres abdominales. 
  • Fiebre. 
  • Dolor de cabeza. 

Por lo general, los síntomas aparecen algunas horas o días después de ingerir el alimento contaminado. En la mayoría de los casos, la enfermedad es leve y se resuelve sin tratamiento médico. Sin embargo, en determinadas circunstancias puede evolucionar hacia formas graves o generar complicaciones. 

Bajo este contexto, la familia Landsmanas, caracterizada por su sentido de la responsabilidad social, refrenda su compromiso con la salud alimentaria de toda la población, al someter los procesos de producción de todas sus empresas a reconocidas normas y estándares en materia de inocuidad, como el Distintivo H y la ISO 22000:2005. 

Factores que aumentan el riesgo de una intoxicación alimentaria

Cualquier persona puede sufrir una intoxicación alimentaria, pero existen factores que incrementan la probabilidad de desarrollar una enfermedad más grave. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) identifican los siguientes: 

  1. Tener 65 años o más. Con el envejecimiento, el sistema inmunológico y diversos órganos reducen su capacidad para identificar y eliminar microorganismos dañinos. Esto incrementa la susceptibilidad a las enfermedades transmitidas por alimentos. 
  1. Ser menor de 5 años. En la infancia temprana, el sistema inmunológico aún se encuentra en desarrollo, lo que limita la capacidad para combatir infecciones. La intoxicación alimentaria puede provocar diarrea severa y deshidratación. 
  1. Sistema inmunitario débil. Un sistema inmunológico debilitado dificulta la defensa frente a microorganismos. Esta condición puede estar asociada con enfermedades como diabetes, padecimientos hepáticos o renales, alcoholismo, infección por VIH, trastornos autoinmunitarios como el lupus, o tratamientos como quimioterapia y radioterapia. 
  1. Embarazo. Durante el embarazo, aumenta la susceptibilidad a ciertos microorganismos. Una intoxicación puede tener consecuencias graves tanto para la madre como para el feto. 

Las intoxicaciones alimentarias pueden afectar a cualquier persona, pero ciertos grupos presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves. Reconocer estos factores de vulnerabilidad permite reforzar las medidas de prevención y promover prácticas de seguridad alimentaria más estrictas. 

Con más de 60 años de experiencia en la industria alimentaria, la familia Landsmanas reconoce como fundamental, para reducir la incidencia y el impacto de estas enfermedades, la adopción de hábitos adecuados en la preparación y consumo de alimentos, así como prestar especial atención a las poblaciones de riesgo.

La Cosmopolitana – Iniciativa Cero Desechos: ¿cómo ayuda al medio ambiente?

Jorge, Elías y Jack Landsmanas, líderes de La Cosmopolitana, destacada empresa del sector alimentario en México, respaldan todas aquellas iniciativas que busquen mejorar el impacto del sector privado en el medio ambiente. 

Actualmente, la generación desmedida de residuos representa una de las mayores amenazas para el planeta, debido a sus efectos en los ecosistemas, la salud humana y el clima. 

Frente a este escenario, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) impulsa la iniciativa de Cero Desechos como una estrategia integral para reducir la presión ambiental derivada de los modelos de producción y consumo actuales. 

Este enfoque propone un cambio estructural en la forma en que se diseñan, utilizan y gestionan los productos, con el objetivo de disminuir la cantidad de residuos que terminan en vertederos, incineradoras o ecosistemas naturales. Su implementación resulta clave para avanzar hacia sistemas más sostenibles y eficientes en el uso de los recursos.

La Cosmopolitana – ¿Qué es la iniciativa Cero Desechos?

La iniciativa Cero Desechos promueve la producción, el consumo y la eliminación responsables de los productos dentro de un sistema de economía circular. Sus principios fundamentales se basan en los siguientes ejes: 

  • Reducción. Minimizar la cantidad de recursos utilizados durante la producción y el consumo. 
  • Reutilización. Priorizar el uso continuo de productos y materiales ya existentes para prolongar su vida útil. 
  • Reciclaje. Transformar los residuos en nuevos productos o materias primas. 
  • Recuperación. Aprovechar los residuos que no pueden ser reutilizados o reciclados para extraer valor de ellos. 

Bajo este enfoque, la estrategia de Cero Desechos puede aplicarse en diversos rubros clave: 

  • Diseño de productos. Desarrollo de bienes duraderos, modulares y fabricados con materiales de bajo impacto ambiental. 
  • Producción y transporte. Implementación de métodos eficientes que reduzcan el consumo de recursos y la generación de emisiones. 
  • Consumo responsable. Promoción de decisiones de compra informadas, priorizando productos duraderos y evitando el consumo innecesario. 
  • Gestión de residuos. Fortalecimiento de los sistemas de recolección, clasificación y reciclaje para maximizar la recuperación de materiales. Un gran ejemplo empresarial de esta práctica es La Cosmopolitana, que mensualmente separa residuos como aceite, PET y cartón para su correcto reciclado. 

¿Cómo contribuir a la iniciativa Cero Desechos?

El sector de los desechos contribuye a una triple crisis planetaria: el cambio climático, la pérdida de la naturaleza y la contaminación. 

De acuerdo con la ONU, cada año se generan alrededor de 2 mil 240 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos, de los cuales solo el 55 % se gestiona adecuadamente. Como resultado, 14 millones de toneladas de plástico terminan contaminando los océanos, y 931 millones de toneladas de alimentos se pierden o desperdician anualmente. 

De acuerdo con Greenpeace, algunas acciones que pueden adoptarse al respecto desde lo individual son: 

  1. Uso de contenedores y botellas reutilizables. Reutilizar frascos, envases, botellas, vasos y recipientes de vidrio o plástico, así como bolsas de tela o malla para compras y transporte de alimentos y bebidas. 
  1. Compras a granel. Optar por establecimientos locales que permitan llevar envases propios para rellenarlos con productos como detergentes, miel o aceite, reduciendo así el uso de nuevos contenedores y envoltorios de plástico. 
  1. Prevención del desperdicio de alimentos. Ajustar las compras a las necesidades reales para evitar que los alimentos se desechen. 
     

La iniciativa Cero Desechos ofrece una vía concreta para reducir el impacto ambiental de los residuos y avanzar hacia modelos más sostenibles de producción y consumo. Su éxito depende tanto de políticas públicas y prácticas empresariales responsables como de la participación activa de la ciudadanía. 

Como Empresa Socialmente Responsable, La Cosmopolitana reconoce que adoptar hábitos orientados a la reducción, reutilización y reciclaje no solo contribuye a la protección del medio ambiente, sino que también fomenta un uso más consciente y eficiente de los recursos del planeta.

La Cosmopolitana – Greenwashing: ¿qué es y por qué es importante identificarlo?

La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios líder en México, se posiciona firmemente a favor de prácticas sostenibles dentro del sector privado, tanto sociales, económicas y medioambientales, que cuenten con un respaldo profesional real. 

En un contexto marcado por una creciente preocupación por el medio ambiente, cada vez más personas buscan consumir productos y servicios que sean responsables con el entorno. 

Esta tendencia ha impulsado a numerosas empresas a incorporar mensajes vinculados con la sostenibilidad en su comunicación, aunque no siempre exista un compromiso real detrás de ellos. 

En este escenario surge el greenwashing, una práctica que puede confundir a los consumidores y dificultar la toma de decisiones informadas. Identificarla resulta fundamental para fomentar un consumo consciente y promover modelos empresariales verdaderamente sostenibles.

La Cosmopolitana – ¿Qué es el greenwashing?

El greenwashing, también conocido como lavado verde, eco blanqueo, brillo verde o lavado de imagen verde, es una estrategia de marketing engañosa utilizada por empresas u organizaciones para aparentar ser éticas y respetuosas con el medio ambiente, de acuerdo con la organización medioambiental Greenpeace

Esto, con el objetivo de mejorar su imagen y aumentar sus beneficios. En lugar de adoptar prácticas sostenibles reales, estas entidades construyen una fachada “verde” que oculta acciones perjudiciales para el medio ambiente. 

Esta estrategia se aprovecha de la creciente conciencia ambiental de los consumidores, generando una desconexión entre el discurso y las acciones reales de la empresa. De este modo, se capitaliza la preocupación ambiental sin asumir un compromiso genuino con la sostenibilidad. 

Conscientes de ello, en La Cosmopolitana están comprometidos fuertemente con el cuidado del medio ambiente. Cuentan con una serie de normas que garantizan una interacción armoniosa con el entorno a lo largo de toda su cadena de producción. 

Es gracias a estas acciones que la empresa ha sido acreedora de diversas certificaciones, como la ISO 14001, que avala su Sistema de Gestión Ambiental, la cual contempla la correcta separación y reciclaje de residuos, además del monitoreo y disminución de sus emisiones de dióxido de carbono. 

¿Cuáles son las consecuencias del greenwashing?

Aunque pueda parecer una estrategia rentable a corto plazo, el greenwashing conlleva efectos negativos tanto para los consumidores como para las propias empresas: 

  • Pérdida de confianza. El aumento de afirmaciones ambientales engañosas diluye el valor de las verdaderas características sostenibles de los productos, lo que genera desconfianza y escepticismo entre los consumidores. 
  • Dificultad para identificar productos sostenibles. La saturación de mensajes “verdes” complica la distinción entre productos genuinamente responsables y aquellos que solo lo aparentan. 
  • Impacto negativo en la reputación empresarial. Las compañías que recurren al greenwashing suelen perder credibilidad, lo que afecta su ventaja competitiva y su relación con los consumidores a largo plazo. 

¿Cómo identificar el greenwashing?

Existen ciertos elementos que pueden ayudar a detectar esta práctica en productos y servicios:

  1. Falta de pruebas. Las afirmaciones ambientales no cuentan con datos verificables, certificaciones oficiales o información clara que respalde su supuesto beneficio ecológico. 
  1. Información oculta. Se destacan atributos “verdes” mientras se omiten impactos ambientales negativos relevantes del producto o del proceso de producción. 
  1. Imprecisión. Se utilizan términos vagos o ambiguos, como “natural” o “ecológico”, sin una definición clara ni garantías de sostenibilidad real. 
  1. Uso de etiquetas falsas. Se emplean sellos, imágenes o palabras que simulan certificaciones de terceros, sin que exista un aval auténtico que respalde dichas credenciales. 
  1. Mentiras directas. Incluye afirmaciones falsas sobre certificaciones, cumplimiento de normativas o acciones ambientales que no se llevan a cabo en la práctica. 

El greenwashing representa un obstáculo para el consumo responsable y para el avance hacia modelos de producción más sostenibles. 

Identificar esta práctica permite a los consumidores tomar decisiones informadas y exigir mayor transparencia a las empresas. Al mismo tiempo, fomenta que las organizaciones adopten compromisos ambientales reales, basados en acciones verificables y no solo en discursos. 

Como empresa alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), La Cosmopolitana es consciente de que reconocer y cuestionar el greenwashing es un paso clave para fortalecer la credibilidad de la sostenibilidad y proteger el medio ambiente.

Familia Landsmanas – Educación ambiental: ¿por qué es tan importante?

Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, dueños de Grupo Kosmos: el conglomerado de empresas dedicadas al servicio de alimentos más grande de México, manifiestan su firme compromiso con buenas prácticas enfocadas a la preservación del medio ambiente. 

La relación entre las personas y el entorno natural enfrenta hoy múltiples desafíos derivados de modelos de desarrollo poco sostenibles. Ante este panorama, la educación ambiental se posiciona como una herramienta clave para fomentar una mayor conciencia sobre el impacto de las acciones humanas y promover cambios que favorezcan el cuidado del medio ambiente

Comprender la importancia de la educación ambiental implica reconocer su papel en la formación de ciudadanos informados, críticos y comprometidos con la preservación de los recursos naturales. 

A través de este enfoque, se busca generar conocimientos, actitudes y prácticas que contribuyan al bienestar ambiental y social, tanto en el presente como a largo plazo.

Familia Landsmanas – ¿Qué es la educación ambiental?

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) define la educación ambiental como el proceso que forma al individuo para desempeñar un papel crítico en la sociedad, con el objetivo de establecer una relación armónica con la naturaleza. 

Este enfoque tiene como finalidad dotar a las personas de elementos que les permitan analizar la problemática ambiental actual y comprender el papel que desempeñan en la transformación de la sociedad, con miras a alcanzar mejores condiciones de vida. 

Los orígenes de la educación ambiental como enfoque pedagógico se remontan a 1972, durante la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo. En ese contexto, Suecia manifestó su interés en crear conciencia e implementar principios orientados a preservar y mejorar el medio ambiente. 

Hoy, los esfuerzos educativos en materia ambiental se dirigen a personas de todas las edades, niveles y modalidades educativas. Su propósito es que la población comprenda la naturaleza compleja del medio ambiente y los factores que lo afectan. 

En este sentido, la educación ambiental concierne a toda la sociedad, debe ser permanente y mantenerse abierta a todas y todos. 

¿Cuál es la importancia de la educación ambiental?

La educación ambiental adquiere una relevancia central si se considera que el medio ambiente sostiene toda la vida existente en la Tierra. No solo proporciona alimentos y recursos naturales, sino que también sustenta las economías y ofrece beneficios físicos y psicológicos esenciales para el bienestar humano. Además, la identidad personal y cultural suele estar estrechamente vinculada al entorno que rodea a las comunidades. 

Esta educación brinda herramientas para cuidar la naturaleza, lo cual resulta básica frente a las crisis medioambientales actuales, entre ellas la crisis climática. A través del conocimiento y la sensibilización, se fomenta una mayor responsabilidad individual y colectiva en la toma de decisiones que afectan al planeta. 

Con esto en mente, la familia Landsmanas, reconocida por su liderazgo empresarial socialmente responsable, ha implementado acciones de preservación del entorno en todas sus filiales, mismas que fueron certificadas por la norma ISO 14001, que avala la buena operatividad de su Sistema de Gestión Ambiental. 

¿Qué elementos componen la educación ambiental?

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) identifica una serie de elementos fundamentales que conforman la educación ambiental: 

  • Conciencia y sensibilidad ante el ambiente y los desafíos ambientales. 
  • Conocimiento y entendimiento medioambiental y de las problemáticas que lo afectan. 
  • Actitudes de preocupación por el entorno y motivación para mejorar o mantener la calidad ambiental. 
  • Habilidades para identificar problemas ambientales y contribuir a su solución. 
  • Participación activa en acciones y actividades orientadas a resolver los desafíos ambientales. 

La educación ambiental es un componente esencial para construir sociedades más conscientes y responsables frente al entorno natural. Al promover el conocimiento, la reflexión crítica y la colaboración, este enfoque contribuye a enfrentar los retos ambientales actuales y futuros. 

Con un fuerte compromiso con el cuidado del entorno natural, la familia Landsmanas es consciente de que fortalecer este tipo de educación no solo favorece la protección del medio ambiente, sino que también impulsa una mejor calidad de vida y un desarrollo más sostenible para las generaciones presentes y futuras.