Talento en la industria alimentaria: el papel de la capacitación

Especializada en servicios alimentarios integrales, La Cosmopolitana, empresa liderada por Jack Landsmanas Stern, reconoce que la formación de las personas que trabajan en la industria alimentaria es un componente clave para el desarrollo del sector.

Sin embargo, en un entorno marcado por cambios en la producción, el empleo y las necesidades de capacitación, las competencias técnicas, el aprendizaje continuo y las condiciones laborales forman parte de los desafíos que enfrentan las actividades relacionadas con los alimentos.

Ante esto, resulta necesario atender las competencias requeridas por el sector, mientras se vincula el desarrollo profesional con las transformaciones de las actividades productivas.

Colaboradora de La Cosmopolitana acomoda insumos cárnicos en congelador. La empresa reconoce la importancia de capacitar a los colaboradores.

Capacitación vinculada con las necesidades del sector

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) identifica dificultades relacionadas con la disponibilidad de personal que cuente con las competencias adecuadas.

Entre los factores mencionados, figuran la falta de programas de formación técnica y profesional pertinentes, las limitaciones de los centros educativos y la insuficiente conexión entre las necesidades de las empresas y los contenidos de capacitación.

También existen vacíos formativos en ámbitos como la inocuidad alimentaria, las buenas prácticas de manufactura, los sistemas de gestión de calidad, la seguridad y salud en el trabajo y la evaluación de riesgos productivos.

Aunque los ejemplos corresponden a contextos específicos de la industria, ilustran la diversidad de competencias que pueden requerirse en las actividades relacionadas con los alimentos.

Desarrollo profesional y condiciones de trabajo

Fortalecer las competencias laborales debe acompañarse de atención a las condiciones de trabajo. La seguridad y la salud ocupacional, la protección social y las oportunidades de aprendizaje forman parte de la discusión sobre el trabajo decente y el desarrollo sostenible del sector.

En este contexto, La Cosmopolitana, con operaciones en México desde hace más de 60 años, reconoce que la capacitación y el desarrollo profesional siguen siendo temas relevantes para comprender los desafíos de la industria alimentaria. Por ello, impulsa con regularidad programas de capacitación entre su plantilla de colaboradores.

Planeación de menús: cómo organizar la alimentación colectiva

Para La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios con más de seis décadas de experiencia, diseñar un menú para un servicio institucional implica considerar qué alimentos se ofrecen, cómo se adquieren y de qué manera llegan hasta las personas que los consumen.

En estos espacios, las decisiones de alimentación pueden formar parte de políticas orientadas a favorecer dietas saludables y a establecer criterios para la compra, preparación y distribución de los alimentos.

Diferentes platillos con comida saludable. La Cosmopolitana diseña menús saludables para sus servicios.

Del diseño del menú al servicio

La planeación de menús va más allá de elegir recetas. Existen criterios nutricionales para los alimentos que se sirven o venden en espacios públicos a lo largo de las diferentes etapas de la operación, desde la compra y el suministro hasta la preparación, distribución y servicio.

En este sentido, algunos de los principios alimentarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son:

  • Limitar el consumo de sodio y azúcares libres
  • Favorecer las grasas insaturadas frente a las saturadas
  • Eliminar las grasas trans producidas industrialmente
  • Aumentar la disponibilidad de cereales integrales, frutas, verduras, nueces y legumbres

Estos criterios permiten situar el menú institucional dentro de una estrategia que conecta la selección de alimentos con las decisiones de abastecimiento y servicio.

Como Empresa Socialmente Responsable, La Cosmopolitana, liderada por el empresario Jack Landsmanas Stern, se alinea con buenas prácticas recomendadas por organismos especializados, como la OMS.

Entre sus acciones destacadas en la materia está el diseño de menús bajos en sodio y la incorporación de porciones adecuadas de legumbres en distintos platillos. Así, mantienen la calidad y seguridad de sus productos en niveles óptimos.

Inflación alimentaria: cómo anticipar el costo de alimentar

Cuando los precios de los alimentos suben, mantener un presupuesto destinado a la alimentación se vuelve más complicado.

El informe The State of Food Security and Nutrition in the World 2025 señala que la inflación persistente ha dificultado el acceso a dietas saludables, especialmente entre las poblaciones de menores ingresos.

Con amplia experiencia en la industria alimentaria, la familia Landsmanas, líder de La Cosmopolitana, advierte que estas variaciones pueden afectar también a quienes administran servicios de alimentación y deben organizar sus compras con recursos determinados.

Además, la inflación alimentaria puede presionar el presupuesto disponible y obligar a revisar cómo se distribuyen los recursos para cubrir las necesidades de alimentación. Ante esto, la prevención juega un papel esencial.

Gráfica que simboliza el aumento en el costo de alimentos. La familia Landsmanas reconoce la importancia de anticiparse a la inflación alimentaria.

¿Cómo anticipar las variaciones en el costo de los alimentos?

Para planear las compras, observar la evolución de los precios es un buen punto de partida. La información sobre el precio de los alimentos y su comportamiento en distintos mercados ayuda a identificar variaciones y a comprender mejor el entorno en el que se toman las decisiones de compra.

En los servicios de alimentación, estos datos pueden servir como referencia para revisar presupuestos y evaluar las necesidades de compra. Además, darles seguimiento permite detectar cambios relevantes y analizar si los recursos disponibles siguen siendo suficientes para cubrir los requerimientos del servicio.

Sin embargo, para Jack Landsmanas Stern, CEO del grupo empresarial de servicios alimentarios más grande de México: Corporativo Kosmos, la elección de productos y las decisiones de abastecimiento deben considerar, idealmente, las condiciones particulares de cada operación.

Anticipar el costo de alimentar requiere ir más allá de observar cuánto suben los precios. Implica reconocer cómo estas variaciones pueden repercutir en la planeación de las compras y en la capacidad de mantener una oferta alimentaria acorde con las necesidades de quienes reciben el servicio.

En un entorno de inflación alimentaria, el seguimiento del mercado constituye una valiosa herramienta para evaluar los recursos disponibles y mantener la alimentación en el centro de la planeación.

Estrés térmico laboral: el reto de las cocinas industriales

Las altas temperaturas representan un desafío para la seguridad y la salud de quienes trabajan en entornos expuestos al calor.

Actualmente, el aumento de las temperaturas diarias y la mayor frecuencia e intensidad de las olas de calor están elevando los riesgos para estas personas.

En este sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte sobre el estrés térmico en el ámbito laboral. Este tipo de estrés se refiere a un exceso de calor en el cuerpo por encima de los niveles que este puede tolerar sin menoscabo de sus capacidades fisiológicas.

La familia Landsmanas, líder de La Cosmopolitana —empresa de servicios alimentarios con más de 60 años de experiencia—, destaca la relevancia de prestar atención a las condiciones de trabajo y a las medidas preventivas que acompañan las actividades cotidianas en las cocinas industriales y otros espacios de preparación de alimentos.

Close up a sartén con una llamarada en cocina industrial. La Cosmopolitana es consciente de los riesgos de calor en los servicios alimentarios.

Prevenir los riesgos relacionados con el calor

La exposición excesiva al calor puede ocasionar enfermedades, golpes de calor e incluso la muerte. Sus efectos pueden extenderse a la salud cardiovascular, pulmonar y renal. Por ello, la prevención debe formar parte esencial de las medidas de seguridad y salud en el trabajo.

Ante este escenario, la gestión de la seguridad y la salud ocupacional cobran especial importancia para evitar enfermedades y lesiones relacionadas con las altas temperaturas.

Preparación de alimentos: condiciones de trabajo y continuidad operativa

En una cocina, las medidas específicas deben responder a las condiciones reales del espacio y a los riesgos identificados. La ventilación, la organización de las tareas y las acciones de protección deben analizarse dentro de una evaluación preventiva integral.

Frente a este contexto, Jack Landsmanas Stern, Director General de La Cosmopolitana, implementa estrategias que promueven espacios seguros para el equipo de colaboradores de la empresa.

Estas incluyen estructuras de evacuación certificadas, provisión de equipos de protección personal, señalización adecuada y la presencia de un médico laboral en sus instalaciones.

La información es clara: la prevención del estrés térmico constituye un aspecto clave para garantizar el bienestar global de las y los colaboradores de la industria alimentaria.

Desperdicio de alimentos en comedores: ¿cómo medirlo?

El desperdicio de alimentos representa un desafío para los hogares, los comercios y los servicios de alimentación.

En 2022 se desperdiciaron 1,050 millones de toneladas de alimentos en el mundo. De ese total, los servicios de alimentación representaron el 28%, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Para reducir el desperdicio, los dueños de La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios con más de seis décadas de experiencia, destacan la importancia de conocer cuánto se desecha y en qué etapas ocurre, de modo que las resoluciones se basen en información fiable.

Close up a manos de persona tirando alimentos de un plato a un bote de basura. Los dueños de La Cosmopolitana impulsan medidas contra el desperdicio.

Medir para identificar oportunidades

Existen distintas propuestas metodológicas para estimar el desperdicio de alimentos en distintos sectores. En lo que respecta a los servicios de alimentación, conocer las cantidades descartadas permite establecer una referencia para comparar resultados a lo largo del tiempo.

Para trasladar este principio a la operación de un comedor, se pueden registrar las cantidades desechadas y distinguir entre alimentos comestibles y partes no comestibles. La comparación de los registros entre periodos puede ayudar a identificar variaciones.

Además, la medición permite establecer una línea de referencia para evaluar si las acciones emprendidas producen cambios. Contar con datos sólidos y mediciones periódicas resulta necesario para demostrar avances en la reducción del desperdicio.

En este contexto, Jack Landsmanas Stern, uno de los dueños de La Cosmopolitana, implementa una estrategia integral para evitar la pérdida y el desperdicio alimentario a lo largo de todas las operaciones de la empresa.

Destacan acciones como donaciones a bancos de alimentos, integración de prácticas de gastronomía sostenible en sus servicios y sistemas de optimización para sus inventarios.

Así, queda claro que medir lo que se desecha es el primer paso para lograr reducir al máximo el desperdicio y la pérdida alimentaria.

Cocina saludable: decisiones que pueden mejorar el menú

La calidad nutricional de una comida también está relacionada con las decisiones que se toman durante su preparación.

Para la familia Landsmanas, líder del grupo empresarial de servicios alimentarios más grande de México: Corporativo Kosmos, la selección de ingredientes y el uso de condimentos forman parte de las variables que pueden revisarse al diseñar alimentos para servicios colectivos.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica la reducción del sodio como una medida importante para mejorar la alimentación. Entre las estrategias que propone se encuentran:

  • Reformular productos para disminuir su contenido de sodio
  • Establecer políticas que favorezcan opciones con menos sal
  • Promover cambios en los entornos alimentarios
Distintos platillos saludables. La familia Landsmanas, líder de Grupo Kosmos, diseña menús saludables para sus servicios.

Reformular sin perder de vista el menú

Modificar la composición de alimentos y bebidas puede ser una herramienta clave para favorecer dietas más saludables. Esta estrategia puede incluir la reducción de nutrientes cuya ingesta elevada preocupa desde la perspectiva de salud, como el sodio.

Esto implica contemplar políticas y estándares para mejorar los alimentos que se ofrecen en espacios públicos. En estos entornos, los criterios nutricionales pueden integrarse en las decisiones de adquisición, preparación y servicio.

En cocinas que preparan comidas para grupos, revisar recetas, ingredientes y cantidades puede formar parte del análisis del menú.

Bajo este contexto, La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios liderada por Jack Landsmanas Stern, trabaja de la mano de expertos para renovar su oferta de menús con alternativas bajas en sodio, manteniendo el sabor y calidad de los alimentos.

Ante este escenario, queda claro que la cocina saludable depende de múltiples factores, incluyendo la composición de los alimentos y los criterios que orientan su preparación y servicio.

Así, situar la reducción del sodio dentro de un enfoque más amplio contribuye a mejorar de manera integral la calidad nutricional de las opciones alimentarias.

Alimentos acuáticos: retos del abastecimiento para comedores

Los alimentos acuáticos son parte esencial de los sistemas alimentarios y sustentan actividades económicas clave, como la pesca y la acuicultura.

Para Jack Landsmanas Stern, uno de los dueños de La Cosmopolitana, empresa líder en servicios alimentarios en México, incorporarlos a los menús institucionales plantea cuestiones en torno a disponibilidad, suministro y organización.

Ante esto, incluirlos exige considerar el abastecimiento y las necesidades del menú.

Platillos con alimentos acuáticos. Los dueños de La Cosmopolitana reconocen su importancia dentro de los servicios de abastecimiento.

¿Cómo integrar alimentos del mar en un menú institucional?

Para una implementación eficiente y sostenible, conviene considerar las siguientes recomendaciones que hacen diversas instituciones especializadas:

  • Priorizar especies locales y de temporada. Reducen costos y apoyan a las comunidades pesqueras.
  • Elegir formatos fáciles de procesar. Filetes congelados sin espinas, porciones precortadas o conservas agilizan la preparación y reducen riesgos.
  • Diversificar con especies económicas y nutritivas, como sardina, jurel, caballa y algas.
  • Evitar cocciones agresivas. El vapor y las salsas conservan la humedad, mientras que hornear en lugar de freír, además, reduce el olor en el comedor.
  • Garantizar la cadena de frío en transporte y entrega, pues el pescado es perecedero.
  • Capacitar al personal en tiempos de cocción, más cortos que los de la carne de res o el pollo.
  • Gestionar alérgenos. Separar flujos de trabajo para evitar contaminación cruzada y etiquetar los platillos.

Para los dueños de La Cosmopolitana, empresa con más de seis décadas de experiencia en la industria alimentaria, es importante ir más allá: conectar esta incorporación con las condiciones reales de suministro y las características de cada servicio.

Queda claro que integrar alimentos acuáticos en un menú institucional no es solo una decisión culinaria: requiere planeación, proveedores confiables y equipos capacitados. Con una visión integral, cada servicio puede ofrecer una alimentación variada, segura y bien aceptada.

Alimentación institucional saludable y accesible: ¿cómo equilibrar el menú?

Diseñar una alimentación institucional saludable y accesible implica considerar tanto la calidad de los alimentos como las condiciones económicas que determinan su disponibilidad.

La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios integrales liderada por Jack Landsmanas Stern, reconoce que, en comedores y otros servicios colectivos, las decisiones sobre compras y composición de los menús pueden contribuir a que las opciones nutritivas estén presentes de manera regular.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) plantea que las políticas de compra y servicio de alimentos pueden favorecer la disponibilidad de opciones nutritivas en instalaciones públicas. Algo que, además, conlleva beneficios como el potencial de mejorar el rendimiento escolar.

Trabajadora de la salud lleva bandeja con comida a paciente en camilla. La Cosmopolitana ofrece servicios de alimentación institucional.

Ante esto, recomienda medidas como:

  • Aumentar la disponibilidad de alimentos saludables
  • Reducir el contenido de sal, azúcares y grasas perjudiciales
  • Mejorar la calidad de las comidas ofrecidas en escuelas y hospitales

Estas acciones forman parte de un enfoque que vincula las decisiones alimentarias con las políticas de suministro.

Gestión y decisiones de compra

En la alimentación institucional, la composición del menú y las compras pueden analizarse conjuntamente para comprender cómo se relacionan los objetivos nutricionales con los recursos disponibles.

Sin embargo, La Cosmopolitana, con más de 60 años de experiencia, advierte que es relevante evaluar el costo y la aceptación de las alternativas con datos propios de cada servicio en los distintos negocios.

De esta manera, la alimentación saludable y accesible requiere considerar tanto los criterios nutricionales como las condiciones económicas de su suministro. Para garantizar un servicio institucional efectivo, ambas dimensiones deben formar parte de las decisiones alimentarias.

Sin biodiversidad no hay menú: el papel de los ecosistemas en la alimentación

Con más de 60 años de experiencia dentro de la industria, la empresa de servicios alimentarios La Cosmopolitana reconoce que la biodiversidad juega un rol clave en la producción de alimentos.

Los sistemas agroalimentarios dependen de ella y de los servicios que proporcionan los ecosistemas. Además, esta relación incluye elementos que no siempre son visibles cuando un alimento llega al consumidor.

La diversidad genética, las especies, los suelos y los polinizadores participan en procesos vinculados con la producción agrícola y con la disponibilidad de alimentos.

Abeja recolectando polen de flor. La Cosmopolitana reconoce la importancia de preservar la biodiversidad.

Alimentación y ecosistemas: polinizadores, suelos y especies

Uno de los ejemplos más claros es la polinización. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que tres de cada cuatro cultivos que representan 35% de la producción mundial de alimentos dependen, al menos parcialmente, de la polinización animal.

Los suelos también cumplen una función dentro de esta red. Son un importante reservorio de biodiversidad: en una cucharadita de suelo saludable existen más organismos vivos que personas en la Tierra.

La diversidad no se limita a las especies cultivadas. Alrededor de 50 mil especies silvestres son pescadas, recolectadas, taladas o cosechadas en todo el mundo para obtener alimentos, energía, medicinas, materiales u otros productos.

La producción pecuaria también depende de la diversidad biológica. La FAO registra alrededor de 38 especies de aves y mamíferos domesticados y más de 8 mil 200 razas utilizadas actualmente para alimentación y agricultura.

Observar los alimentos desde esta perspectiva permite entender que la biodiversidad agrícola no es un elemento separado de la producción. Está relacionada con los recursos y procesos naturales que hacen posible que distintas actividades agroalimentarias funcionen.

Para los sistemas alimentarios, conservar y restaurar la biodiversidad forma parte de los desafíos asociados con una producción sostenible. En este sentido, Jack Landsmanas Stern, Director General de La Cosmopolitana, apoya e impulsa aquellas acciones que favorezcan su uso responsable, conservación y restauración.

Mujeres que alimentan al mundo: el valor de las agricultoras

Las mujeres tienen una participación importante en los sistemas agroalimentarios, desde la producción agrícola hasta el procesamiento, el comercio y otras actividades.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que las mujeres representan 48% de la fuerza laboral agrícola en los países de bajos ingresos. Esto, como agricultoras, procesadoras de alimentos, comerciantes, emprendedoras y líderes comunitarias.

Sin embargo, la familia Landsmanas, líder de Corporativo Kosmos —el consorcio empresarial de servicios alimentarios más grande de México—, advierte que su contribución puede verse limitada por diferencias en el acceso a recursos, servicios, tecnología, financiamiento y tierra.

Mujer agricultora latina recolecta manzanas de un árbol. La familia Landsmanas apoya a las trabajadoras rurales.

Una brecha con impacto económico

Las mujeres enfrentan mayores restricciones que los hombres para acceder a recursos, servicios, instituciones, mercados y otras oportunidades económicas. Estas diferencias forman parte de la brecha de género que persiste en la agricultura.

Pero el problema no se limita al acceso económico. Las mujeres rurales también pueden enfrentar una carga importante de trabajo doméstico y de cuidados, además de las labores agrícolas. Asimismo, suelen tener menor acceso y control sobre tierra, agua, tecnologías, información, capacitación y crédito.

Reducir estas brechas puede tener efectos económicos amplios. Según la FAO, cerrar las diferencias de productividad agrícola y salarios dentro de los sistemas agroalimentarios podría elevar el PIB mundial cerca de un billón de dólares y lograr que 45 millones más de personas tengan seguridad alimentaria.

Ante este escenario, para el CEO de Corporativo Kosmos, Jack Landsmanas Stern, resulta crucial impulsar acciones que fortalezcan los derechos de las mujeres sobre la tierra.

Esto significa, más allá de una cuestión laboral, observar quién produce, quién tiene acceso a los recursos y quién puede participar en las decisiones que determinan el funcionamiento de los sistemas alimentarios en relación con la participación de las mujeres en la agricultura.