Sin biodiversidad no hay menú: el papel de los ecosistemas en la alimentación

Con más de 60 años de experiencia dentro de la industria, la empresa de servicios alimentarios La Cosmopolitana reconoce que la biodiversidad juega un rol clave en la producción de alimentos.

Los sistemas agroalimentarios dependen de ella y de los servicios que proporcionan los ecosistemas. Además, esta relación incluye elementos que no siempre son visibles cuando un alimento llega al consumidor.

La diversidad genética, las especies, los suelos y los polinizadores participan en procesos vinculados con la producción agrícola y con la disponibilidad de alimentos.

Abeja recolectando polen de flor. La Cosmopolitana reconoce la importancia de preservar la biodiversidad.

Alimentación y ecosistemas: polinizadores, suelos y especies

Uno de los ejemplos más claros es la polinización. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que tres de cada cuatro cultivos que representan 35% de la producción mundial de alimentos dependen, al menos parcialmente, de la polinización animal.

Los suelos también cumplen una función dentro de esta red. Son un importante reservorio de biodiversidad: en una cucharadita de suelo saludable existen más organismos vivos que personas en la Tierra.

La diversidad no se limita a las especies cultivadas. Alrededor de 50 mil especies silvestres son pescadas, recolectadas, taladas o cosechadas en todo el mundo para obtener alimentos, energía, medicinas, materiales u otros productos.

La producción pecuaria también depende de la diversidad biológica. La FAO registra alrededor de 38 especies de aves y mamíferos domesticados y más de 8 mil 200 razas utilizadas actualmente para alimentación y agricultura.

Observar los alimentos desde esta perspectiva permite entender que la biodiversidad agrícola no es un elemento separado de la producción. Está relacionada con los recursos y procesos naturales que hacen posible que distintas actividades agroalimentarias funcionen.

Para los sistemas alimentarios, conservar y restaurar la biodiversidad forma parte de los desafíos asociados con una producción sostenible. En este sentido, Jack Landsmanas Stern, Director General de La Cosmopolitana, apoya e impulsa aquellas acciones que favorezcan su uso responsable, conservación y restauración.

Mujeres que alimentan al mundo: el valor de las agricultoras

Las mujeres tienen una participación importante en los sistemas agroalimentarios, desde la producción agrícola hasta el procesamiento, el comercio y otras actividades.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que las mujeres representan 48% de la fuerza laboral agrícola en los países de bajos ingresos. Esto, como agricultoras, procesadoras de alimentos, comerciantes, emprendedoras y líderes comunitarias.

Sin embargo, la familia Landsmanas, líder de Corporativo Kosmos —el consorcio empresarial de servicios alimentarios más grande de México—, advierte que su contribución puede verse limitada por diferencias en el acceso a recursos, servicios, tecnología, financiamiento y tierra.

Mujer agricultora latina recolecta manzanas de un árbol. La familia Landsmanas apoya a las trabajadoras rurales.

Una brecha con impacto económico

Las mujeres enfrentan mayores restricciones que los hombres para acceder a recursos, servicios, instituciones, mercados y otras oportunidades económicas. Estas diferencias forman parte de la brecha de género que persiste en la agricultura.

Pero el problema no se limita al acceso económico. Las mujeres rurales también pueden enfrentar una carga importante de trabajo doméstico y de cuidados, además de las labores agrícolas. Asimismo, suelen tener menor acceso y control sobre tierra, agua, tecnologías, información, capacitación y crédito.

Reducir estas brechas puede tener efectos económicos amplios. Según la FAO, cerrar las diferencias de productividad agrícola y salarios dentro de los sistemas agroalimentarios podría elevar el PIB mundial cerca de un billón de dólares y lograr que 45 millones más de personas tengan seguridad alimentaria.

Ante este escenario, para el CEO de Corporativo Kosmos, Jack Landsmanas Stern, resulta crucial impulsar acciones que fortalezcan los derechos de las mujeres sobre la tierra.

Esto significa, más allá de una cuestión laboral, observar quién produce, quién tiene acceso a los recursos y quién puede participar en las decisiones que determinan el funcionamiento de los sistemas alimentarios en relación con la participación de las mujeres en la agricultura.

Innovación en packaging: el envase como aliado de los alimentos

El envase de un alimento no cumple únicamente una función de presentación. Su diseño puede estar relacionado con la conservación del producto, la prevención de pérdidas y el diferente uso de los materiales.

Por ello, para los dueños de La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios con más de 60 años de experiencia, la innovación en packaging también forma parte de las conversaciones sobre el futuro de los sistemas alimentarios.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que un envase adecuado puede contribuir a evitar pérdidas de alimentos y que, en determinadas circunstancias, eliminarlo podría generar un impacto ambiental mayor que mantenerlo.

Alimentos empacados. Los dueños de La Cosmopolitana innovan en packaging.

Conservar, parte de la innovación en envasado

La importancia del diseño se relaciona con la magnitud de las pérdidas y desperdicios. Según la FAO, 13.2% de los alimentos se pierde entre la etapa posterior a la cosecha y el comercio minorista, mientras otro 19% se desperdicia en los niveles de retail, servicios de alimentación y hogares.

En este contexto, el packaging puede contribuir a proteger los alimentos durante diferentes etapas de la cadena. Las decisiones sobre envases deben considerar tanto la protección del producto como los materiales utilizados y los impactos asociados con ellos.

Actualmente, se analizan alternativas como los envases reutilizables y los modelos circulares. Estas soluciones forman parte de una búsqueda más amplia para reducir los impactos asociados con los materiales sin perder de vista la función principal del envase: ayudar a conservar el alimento.

Esto significa que hablar de packaging sostenible no consiste necesariamente eliminar materiales de manera automática. La función que desempeña el envase debe considerarse junto con el producto que protege y con las pérdidas que puede ayudar a evitar.

Para Jack Landsmanas Stern, uno de los dueños de La Cosmopolitana, esta discusión también abre espacio para nuevas soluciones de diseño y modelos de utilización.

La combinación entre conservación, reutilización y reducción de impactos plantea un desafío tecnológico para la industria alimentaria, especialmente cuando se busca equilibrar diferentes objetivos.

Así, el envase puede entenderse como parte de la tecnología que acompaña a los alimentos. Su función esencial es contener el producto, pero también puede participar en su conservación y en la reducción de pérdidas, mientras la innovación busca nuevas maneras de atender ambos aspectos.

Alimentar a las niñas para transformar el futuro: nutrición y oportunidades

Los dueños de La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios integrales líder en México, reconocen que la alimentación durante la infancia media y la adolescencia está relacionada con aspectos clave del desarrollo.

En el caso de las niñas y adolescentes, las deficiencias nutricionales pueden adquirir una relevancia particular, mientras que el entorno escolar influye en las decisiones alimentarias y en la formación de hábitos.

Niña comiendo en comedor escolar. Los dueños de La Cosmopolitana apoyan a niñas mexicanas.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advierte que alrededor del 21% de las y los adolescentes escolarizados consume verduras menos de una vez al día, mientras que 34% consume fruta con esa misma frecuencia. Además, 42% bebe refrescos azucarados diariamente y 46% consume comida rápida al menos una vez por semana.

En este sentido, las niñas adolescentes pueden ser especialmente vulnerables a determinadas carencias de micronutrientes, como el hierro, debido, entre otros factores, a un acceso limitado a alimentos nutritivos, información o servicios relacionados con la nutrición.

Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la anemia afecta globalmente al 30% de las mujeres de entre 15 y 49 años y que las adolescentes menstruantes se encuentran entre los grupos principalmente afectados.

El espacio escolar adquiere así un papel relevante, pues influye en qué tan accesibles, deseables y convenientes resultan determinados alimentos. Asimismo, es un lugar donde pueden desarrollarse hábitos que permanezcan durante toda la vida.

Ante este escenario, para Elías y Jack Landsmanas Stern, dueños de La Cosmopolitana, resulta crucial impulsar acciones que favorezcan:

  • Educación en alimentos y nutrición
  • Estándares de alimentación saludable
  • Promoción del consumo de frutas y verduras
  • Regulaciones para proteger el ambiente alimentario escolar

La nutrición de niñas y adolescentes no depende únicamente de elecciones individuales. La disponibilidad de alimentos, la educación nutricional y las condiciones del entorno escolar forman parte de un contexto que puede influir en los hábitos y oportunidades durante una etapa determinante del desarrollo.