Los líderes de Grupo Kosmos, Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, emprenden acciones en favor de sectores vulnerables de la población a través de su brazo filantrópico: la Fundación Pablo Landsmanas (FPL).
Actualmente, la población mundial enfrenta problemáticas sociales graves como los conflictos armados, la desigualdad económica, el cambio climático, el hambre y la violencia de género.
Ante estos retos, el Tercer Sector desempeña un papel clave en la construcción de una sociedad más justa y equitativa. Pero ¿qué es exactamente y por qué resulta tan esencial?

Familia Landsmanas – Tercer Sector: definición y características
Según la Fundación Anesvad, el Tercer Sector agrupa a organizaciones no gubernamentales, asociaciones, fundaciones y entidades sin ánimo de lucro enfocadas en el cambio social y el reconocimiento de derechos civiles.
Sus principales características son:
- Organización institucional. Cuentan con estructura, objetivos, presupuesto y personalidad jurídica propia.
- Naturaleza privada. No pertenecen al sector público.
- Sin fines de lucro. Reinvierten sus ingresos en nuevas actividades sociales. La rendición de cuentas mediante memorias anuales es fundamental.
- Voluntariado. La participación ciudadana sigue siendo una seña de identidad, que ha evolucionado con las tecnologías.
- Misión social. Buscan la inclusión de poblaciones vulnerables y el cumplimiento de derechos sociales.
Estas organizaciones intervienen en sectores diversos: educación, salud, medio ambiente, cooperación, entre otros. Aunque existen algunas grandes entidades, predominan las pequeñas con fuerte arraigo comunitario.
En el caso de la fundación de la familia Landsmanas, la FPL, su labor altruista se rige por tres ejes de acción: Alimentación, Salud y Educación.
¿Cómo y dónde impacta la labor del Tercer Sector?
La Aicad Business School destaca que estas entidades complementan o suplen carencias estatales. Promueven el desarrollo sostenible, el bienestar social y la participación ciudadana activa.
Sus áreas de impacto incluyen:
- Educación. Facilitan el acceso y la equidad educativa mediante escuelas, becas y proyectos innovadores.
- Salud. Mejoran el bienestar de grupos vulnerables a través de hospitales, clínicas, campañas preventivas y atención domiciliaria.
- Medio ambiente. Enfrentan el cambio climático y promueven la sostenibilidad con reforestación, energías renovables y educación ambiental.
- Derechos humanos. Defienden los derechos fundamentales mediante asistencia legal, sensibilización y acompañamiento a víctimas.
- Cooperación al desarrollo. Apoyan regiones empobrecidas con ayuda humanitaria, proyectos comunitarios y voluntariado internacional.
Estas organizaciones conocen a fondo las problemáticas sociales y tienen experiencia en el diseño e implementación de soluciones.
La importancia de la colaboración entre el Tercer Sector y el sector privado
Cada vez más, se impulsa la colaboración entre organizaciones del Tercer Sector, el sector público y el privado. Esta coordinación permite:
- Multiplicar el impacto. Alianzas estratégicas que aumentan el alcance y eficacia de los proyectos.
- Optimizar recursos. Combinación de conocimientos, tecnología y financiación.
- Desarrollar nuevas estrategias. Narrativas compartidas que movilizan a la ciudadanía.
Ante problemáticas complejas, la cooperación intersectorial se vuelve imprescindible para generar soluciones sostenibles y duraderas.
Un gran ejemplo de esto es la sinergia entre Corporativo Kosmos, el consorcio de empresas en servicios de alimentación más grande de México, y la FPL, ambas pertenecientes a la familia Landsmanas, mediante la que hacen llegar alimentos a quienes más lo necesitan.
El Tercer Sector es, en suma, un actor esencial en la transformación social. Reconocer su valor y fortalecer sus capacidades es apostar por una sociedad más equitativa, solidaria y resiliente.
