La Cosmopolitana – Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado: ¿qué es?

La Cosmopolitana, filial de Corporativo Kosmos: consorcio distinguido siete veces con el reconocimiento de Empresa Socialmente Responsable, respalda todas aquellas iniciativas que busquen cerrar las brechas de género existentes en los distintos ámbitos sociales. 

El Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado (TDnR) constituye una actividad esencial para el funcionamiento de los hogares y el bienestar general de la sociedad. 

A pesar de su relevancia económica y social, este tipo de trabajo suele permanecer invisibilizado, ya que no genera ingresos directos ni suele reconocerse dentro de los sistemas productivos formales. 

Analizar su alcance y sus implicaciones es fundamental, ya que permite comprender mejor las desigualdades estructurales que persisten, sobre todo en términos de género.

La Cosmopolitana – ¿Qué se considera Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define el Trabajo Doméstico y de Cuidados No Remunerado como aquel que cumple con las siguientes características: 

  1. Se realiza sin recibir pago o remuneración alguna. 
  1. Se desarrolla principalmente en la esfera privada, es decir, en los hogares. Además, es efectuado mayoritariamente por mujeres. 
  1. Incluye tanto las labores domésticas como el cuidado de personas dependientes, tales como infantes, personas mayores, personas con discapacidad o enfermas. 

El TDnR se mide a partir del tiempo que una persona dedica a estas actividades sin percibir una compensación económica. Aunque resulta indispensable para la reproducción social y el bienestar colectivo, su falta de reconocimiento financiero y público contribuye a que sea infravalorado y relegado a un segundo plano. 

Desigualdad de género en las TDnR

La distribución de las tareas domésticas y de cuidado es marcadamente desigual, como resultado de estereotipos de género profundamente arraigados, lo que evidencia importantes retos estructurales en materia de igualdad de oportunidades. 

De acuerdo con la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México (CSTNRHM), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2022 las mujeres representaron el 52.8% de la población que realizó TDnR, frente al 47.2% de los hombres. Sin embargo, al medir este trabajo en términos de horas dedicadas y valor económico, las mujeres aportaron casi tres cuartas partes del total. 

La carga desproporcionada de las tareas domésticas y de cuidado no remunerado limita de manera significativa las oportunidades de las mujeres para generar ingresos propios, incorporarse o permanecer en el mercado laboral y participar activamente en la vida política y social. 

Además, esta situación las excluye, en muchos casos, del acceso a sistemas de protección social que les permitan cubrir de forma autónoma sus necesidades. 

En este sentido, desde La Cosmopolitana son conscientes de que reconocer y valorar el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado es esencial para avanzar hacia sociedades más justas e igualitarias. 

Por ello, han tomado medidas que impulsan la equidad de género y se ven materializadas en resultados concretos: el 60% de su plantilla laboral se compone por mujeres, con nueve directivas y 57 gerentes. 

Importancia del TDnR en la economía

Desde una perspectiva económica, el impacto del TDnR es significativo. Tan sólo durante 2022, en promedio, las mujeres mexicanas aportaron a su hogar el equivalente a 77 mil 192 pesos por este concepto. 

Asimismo, el valor económico del TDnR ascendió a 7.2 billones de pesos, lo que representó el 24.3% del PIB nacional. Este porcentaje superó al de actividades económicas como la industria manufacturera, el comercio y los servicios educativos. De ese total, las mujeres contribuyeron con el 72 %, mientras que los hombres aportaron el 28 %. 

Al no reconocerse como un componente integral de la economía, se subestima su contribución a la fuerza laboral y al producto interno bruto de un país. 

Esta omisión limita el diseño de políticas públicas adecuadas y restringe la participación plena de las mujeres en el empleo remunerado, lo que a su vez frena el crecimiento económico. 

Ante este panorama, resulta urgente impulsar acciones que busquen cerrar la brecha salarial, asegurar una remuneración equitativa por trabajos equivalentes, aumentar la participación de las mujeres en espacios de liderazgo y eliminar la carga de la doble jornada laboral. 

La Cosmopolitana, con más de 60 años de experiencia, reconoce que, para avanzar hacia una mayor igualdad, resulta indispensable la implementación de políticas públicas y estrategias empresariales que atiendan estas desigualdades, mediante la provisión de servicios de cuidado accesibles y la promoción de una redistribución más equitativa de las responsabilidades domésticas y de cuidado.