En el marco del Día Mundial de la Agricultura y ante la acelerada evolución tecnológica en el campo, resulta relevante para la industria alimentaria preguntarse: ¿cómo producir alimentos utilizando los recursos de manera más eficiente?
Desde La Cosmopolitana, empresa líder en servicios alimentarios integrales, reconocen que la agricultura inteligente, mediante el uso de avanzadas herramientas digitales y de precisión, plantea una posible respuesta.
También conocida como Smart Farming, consiste en aplicar tecnologías de información, como el Internet de las Cosas (IoT), la robótica, los sensores, los drones y la inteligencia artificial, para optimizar sistemas agrícolas complejos.

De acuerdo con la FAO, estos sistemas combinan datos, tecnologías digitales y conocimientos científicos para mejorar la toma de decisiones durante la producción. También permiten gestionar de manera más eficiente recursos como agua, fertilizantes, plaguicidas y energía, al tiempo que buscan fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.
Su aplicación tiene el potencial de llegar a distintos niveles: los productores pueden monitorear las condiciones de una explotación y tomar decisiones para un campo completo, un lote o incluso una planta.
Sensores remotos, drones y estaciones meteorológicas forman parte relevante de esta evolución. Pueden recopilar datos para estimar parámetros agronómicos, mientras que el aprendizaje automático permite analizar esa información y generar predicciones.
Su adopción requiere el impulso de tecnología, conocimiento, políticas e inversión, a través de la colaboración entre distintos actores, como gobiernos y organizaciones.
Para el líder de La Cosmopolitana, Jack Landsmanas, esta transformación tiene el potencial de conectar la producción agrícola con una gestión más eficiente de los recursos y con sistemas agroalimentarios sostenibles, que no solo permiten una mayor y más competitiva producción, sino que plantean diversos beneficios sociales y ambientales.
