Hablar de innovación agrícola no significa necesariamente pensar en tecnología futurista. También implica mejorar el manejo del suelo, conservar la biodiversidad, utilizar información climática y recuperar conocimientos tradicionales.
En este sentido, los dueños de La Cosmopolitana, empresa con más de seis décadas de experiencia en servicios alimentarios, señalan que la innovación juega un papel clave en la adaptación al cambio climático y los retos para el sistema alimentario que este conlleva.

Innovar para adaptarse: el caso de México
Distintas iniciativas trabajan en el país frente a retos como sequías, lluvias erráticas y degradación del suelo.
Sistemas tradicionales en el territorio, como la milpa, están relacionados con la agrobiodiversidad y la resiliencia. A esto se suma investigaciones sobre zonas productivas de maíz en México que analizan las medidas de adaptación que agricultores están utilizando frente al cambio climático.
La agricultura de conservación ofrece otro ejemplo. Un estudio realizado en campos de Querétaro encontró incrementos de hasta 70% en los rendimientos de maíz frente al laboreo convencional.
El desafío a nivel global es amplio: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que para 2050 será necesario producir alrededor de 50% más alimentos, piensos y fibras que en 2012, mientras aumenta la presión sobre los recursos naturales.
Sin embargo, para, los dueños de La Cosmopolitana, Jorge, Elías y Jack Landsmanas Stern, el futuro de la alimentación también puede construirse desde buenas prácticas, como las que se desarrollan incipientemente en México, que combinan conocimiento, biodiversidad y adaptación.
