Calidad del agua, un factor clave en la producción alimentaria

A propósito del Día Mundial del Control de la Calidad del Agua, en La Cosmopolitana, empresa de servicios alimentarios líder en la industria alimentaria mexicana, reconocen que la calidad de este recurso vital es fundamental para la inocuidad de los productos. 

Al ser utilizada como ingrediente, estar en contacto directo e indirecto con los insumos y en actividades de limpieza e higiene, el agua está presente en distintas etapas de la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta el consumo.

La Cosmopolitana aplica controles de calidad del agua en sus procesos.

Un reto para la industria alimentaria  

Comprometer los estándares de calidad del agua puede tener graves consecuencias para los consumidores. De acuerdo con el documento del Comité del Codex sobre Higiene de los Alimentos, este líquido puede ser un vehículo de transmisión de enfermedades o contaminación.

Sin embargo, no existe una única respuesta para el nivel de la calidad que se debe aplicar en todos los usos del agua en la industria alimentaria. Puede verse afectada por agentes infecciosos, sustancias químicas tóxicas o radiaciones. Por esta razón, el nivel de calidad debe determinarse según la finalidad prevista y los posibles peligros. 

Esta perspectiva debe aplicarse con igual rigor en el caso de reutilización. Disminuir el consumo de agua y las aguas residuales, así como reutilizar el recurso cuando sea adecuado, puede contribuir a una gestión más eficiente. La reutilización requiere considerar los riesgos y aplicar controles que no amenacen la inocuidad del producto final. 

La Cosmopolitana, liderada por la familia Landsmanas, se ha posicionado como un referente empresarial en la materia, al contar con diversos protocolos y normativas, como el proceso de evaporación al vacío, para contar con los estándares en niveles óptimos tanto en agua que es reutilizada como en la que no. 

Para la compañía, la gestión del agua forma parte esencial de los sistemas de higiene e inocuidad. Por ello, impulsa la implementación de criterios, herramientas y estrategias que permitan determinar y asegurar la calidad adecuada para cada uso específico. 

La calidad del agua no es un aspecto aislado de la producción alimentaria. Su manejo está relacionado con la inocuidad, el uso responsable del recurso y la gestión de los riesgos a lo largo de la cadena alimentaria. Garantizarla resulta indispensable para la seguridad alimentaria de todos los productos.