Comprometidos con la calidad de sus productos, los dueños de La Cosmopolitana, Elías, Jorge y Jack de la familia Landsmanas, se mantienen a la vanguardia de las innovaciones tecnológicas en la industria alimentaria.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte que, para 2050, la producción mundial de alimentos deberá aumentar un 70% para satisfacer la demanda de la población total.
Ante esta necesidad, la agricultura celular surge como una respuesta innovadora. Utiliza cultivos de células animales y vegetales para producir alimentos, sin depender de animales vivos o cultivos agrícolas tradicionales.
¿En qué consiste exactamente, qué ventajas ofrece y qué obstáculos enfrenta? Aquí te decimos.

Dueños de La Cosmopolitana – Agricultura celular: ¿en qué consiste?
Según el artículo “Agricultura celular: produciendo alimentos y otros productos sin el uso de animales o plantas” de académicos de la Universidad de Guanajuato, la agricultura celular se basa en el cultivo de células —ya sean animales, vegetales, bacterias o levaduras— para elaborar productos destinados al consumo humano.
Los alimentos producidos mediante esta tecnología se dividen en dos categorías:
- Acelulares. Se generan a partir de microorganismos, usualmente bacterias y levaduras, que actúan como fábricas biológicas. Por ejemplo, estas células pueden producir proteínas animales como la caseína o la ovoalbúmina, que luego se utilizan para fabricar helados, quesos o cremas.
- Celulares. Se obtienen directamente de cultivos del mismo nombre, como es el caso de la carne cultivada. Estos replican las condiciones necesarias para que las células animales se desarrollen y formen tejidos comestibles.
A pesar de ser una tecnología emergente, ya se ha logrado desarrollar una amplia gama de alimentos: salmón, langosta, tocino, albóndigas, nuggets de pollo, helado, queso, gelatina y proteínas de huevo, entre otros. Las investigaciones continúan en expansión.
Beneficios de la agricultura celular
De acuerdo con la International School of Agri Management (ISAM), esta tecnología ofrece múltiples beneficios en términos medioambientales, éticos y alimentarios:
- Uso eficiente de recursos. Requiere menos tierra, agua y energía que la ganadería convencional, lo que reduce significativamente la huella ambiental.
- Bienestar animal. Elimina la necesidad de criar y sacrificar animales, proponiendo un sistema de producción más ético.
- Inocuidad alimentaria. Al evitar contaminantes y antibióticos, se reduce el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.
- Alimentos personalizados. Permite modificar el perfil nutricional de los productos para adaptarse a alergias, intolerancias o necesidades dietéticas específicas.
- Mitigación del cambio climático. Al reducir emisiones de gases de efecto invernadero, contribuye a un modelo alimentario más sostenible.
- Nuevas oportunidades económicas. Abre la puerta a modelos de negocio innovadores, impulsando startups, cadenas de distribución alternativas y nuevas formas de producción a escala industrial.
Frente a esto, como líderes de una Empresa Socialmente Responsable, los dueños de La Cosmopolitana se posicionan a favor de los desarrollos tecnológicos, como éste, que contribuyan a mejorar la sostenibilidad, calidad y competitividad dentro de la industria alimentaria.
Agricultura celular: ¿a qué retos se enfrenta?
Pese a sus avances, la agricultura celular enfrenta desafíos clave para su implementación masiva:
- Altos costos de producción. Aunque se han reducido considerablemente desde los primeros ensayos, aún superan a los métodos tradicionales. Esto limita su accesibilidad y competitividad.
- Aceptación del consumidor. Persisten dudas sobre el origen, el sabor y la seguridad de estos productos. La educación y la transparencia serán esenciales para ganar confianza.
- Marco regulatorio. En muchos países, las leyes alimentarias aún no contemplan este tipo de productos. Muchos gobiernos siguen evaluando su aprobación, cómo etiquetarlos y certificarlos.
La agricultura celular representa una alternativa prometedora para enfrentar la inseguridad alimentaria y el impacto ambiental de los sistemas actuales. Sin embargo, su consolidación requerirá superar barreras tecnológicas, económicas y sociales.
Con más de 60 años de experiencia en la industria de los alimentos, los dueños de La Cosmopolitana consideran que, con el impulso adecuado, ésta y otras tecnologías, empleadas de forma responsable, podrían redefinir el futuro de la alimentación global.
