La Cosmopolitana – Mujeres en ingeniería: ¿por qué son menos que los hombres?

La Cosmopolitana, empresa con más de 60 años de experiencia en la industria alimentaria, cuenta con estricta normativa en materia de equidad de género.

Según la UNESCO, sólo el 28% de las personas graduadas en ingeniería en el mundo son mujeres. En México, la ANUIES reporta que sólo el 31% del total de estudiantes de ingeniería son mujeres, lo que equivale a 291 mil de más de 924 mil inscritos.

Este desequilibrio no responde a diferencias de capacidad, sino a una serie de factores estructurales, sociales y culturales que obstaculizan el acceso, la permanencia y el desarrollo profesional de las mujeres en este campo.

Aprovechando el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, celebrado cada 23 de junio, vale la pena preguntarse: ¿qué está provocando esta brecha y cómo puede reducirse?

La Cosmopolitana – Factores que influyen en el interés de las mujeres por las ingenierías

La ONU ha señalado que las causas de esta desigualdad son múltiples y se manifiestan en distintas etapas de la vida. Algunas de las más relevantes son:

  • Falta de promoción temprana del interés por las STEM. Muchas niñas no reciben estímulos adecuados para explorar áreas científicas o tecnológicas durante la infancia. Esto limita sus opciones al momento de elegir carrera.
  • Estereotipos de género. Persiste la idea de que las habilidades matemáticas y técnicas son atributos masculinos, mientras que las mujeres están más orientadas a lo emocional o comunicativo.
  • Escasez de referentes femeninos. Las niñas y jóvenes encuentran pocas mujeres visibles en posiciones destacadas dentro del ámbito de la ingeniería. La ausencia de modelos a seguir limita sus aspiraciones y expectativas profesionales.
  • Desigualdad en el desarrollo profesional. Aunque más mujeres acceden a carreras de ingeniería, muchas enfrentan obstáculos en el ámbito laboral. Las tareas domésticas y de cuidado, que recaen mayoritariamente en ellas, limitan su crecimiento profesional y su permanencia en estos sectores.
  • Diferencias en el rendimiento escolar en matemáticas. Datos de la PSU en Chile y de la Fundación Europea Sociedad y Educación evidencian una brecha de género en matemáticas, lo cual podría incidir en la decisión de no optar por ingenierías.

Bajo este contexto, es esencial que todos los actores sociales unan esfuerzos para emprender acciones resolutivas, incluyendo empresas.

En este sentido, La Cosmopolitana implementa medidas de equidad de género, como procesos de reclutamiento basados únicamente en competencias, sueldos igualitarios y flexibilidad de condiciones para madres. 

¿Cómo impulsar el interés de niñas y mujeres en ingeniería?

Diversas instituciones han propuesto estrategias concretas para revertir esta tendencia. Algunas de las más destacadas son:

  1. Referentes femeninos. Los niños y niñas que tienen modelos a seguir en STEM muestran un 20% más de interés en esas áreas. Visibilizar a mujeres ingenieras en medios, escuelas y entornos familiares es clave.
  1. Rangos de edad clave. Entre los 6 y los 10 años se forma la percepción sobre profesiones y género; entre los 14 y 17, se elige carrera. En ambos periodos, es esencial que las niñas tengan acceso a contenidos, experiencias y figuras que relacionen lo femenino con la ciencia y la tecnología.
  1. Enfoque de género en planes educativos. Promover el acceso equitativo a la educación STEM desde la infancia, con currículos inclusivos, lenguaje no sexista y fomento a la participación de niñas.
  1. Desarrollo profesional con perspectiva de género. Invertir en becas, financiamiento e investigación dirigida a mujeres; incentivar el emprendimiento científico femenino y establecer políticas de contratación y promoción que contemplen cuotas de género.
  1. Aprendizaje lúdico. Integrar la ciencia al juego mediante juguetes y actividades que estimulen la curiosidad técnica desde edades tempranas.
  1. Información accesible sobre carreras STEM. Muchas jóvenes se sienten atraídas por profesiones con impacto social, pero desconocen que la ingeniería también puede transformar comunidades. Mostrar esta conexión puede cambiar percepciones.

Los esfuerzos ya muestran resultados: en México, el número de mujeres inscritas en carreras STEM creció 42% entre 2012 y 2021, según el IMCO. Y en América Latina y el Caribe, la ONU indica que el 45% de los investigadores son mujeres, alcanzando casi la paridad.

Sin embargo, los puestos de liderazgo y las ramas más técnicas de la ingeniería siguen siendo mayoritariamente masculinos.

Como Empresa Socialmente Responsable (ESR), La Cosmopolitana reconoce que reducir la brecha requiere compromiso colectivo: de gobiernos, instituciones educativas, empresas y familias. Una ingeniería diversa no es sólo una cuestión de justicia, sino también de innovación y calidad en las soluciones que damos como sociedad.