Elías, Jorge y Jack Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana, empresa líder en servicios alimentarios integrales, se posicionan a favor de todas aquellas innovaciones tecnológicas dentro del sector que encaminen la producción agrícola a prácticas más responsables, sostenibles y eficientes.
En las últimas décadas, las innovaciones tecnológicas han transformado profundamente el sector agrícola, ofreciendo herramientas cada vez más eficientes para enfrentar los desafíos de la producción de alimentos a nivel global.
Desde la automatización hasta el uso de tecnologías digitales, estas soluciones contribuyen a mejorar la productividad y optimizar el manejo de los recursos naturales.
Un ejemplo de ello son los dueños de La Cosmopolitana, que han integrado desarrollos tecnológicos en sus operaciones que abarcan maquinaria, unidades de transporte, energías limpias y automatización de procesos, entre otros.
Dentro de este proceso de innovación, las biotecnologías han adquirido un papel relevante al ofrecer alternativas más sostenibles para el manejo de cultivos. Entre estas herramientas destacan las feromonas, utilizadas en el control biológico de plagas para reducir su impacto sin recurrir exclusivamente a insecticidas químicos.
Gracias a su funcionamiento basado en procesos naturales, las feromonas permiten regular las poblaciones de insectos dañinos y favorecer prácticas agrícolas más respetuosas con el medio ambiente.
Pero ¿qué son exactamente y cómo se utilizan en la agricultura? A continuación, se explican sus características y aplicaciones.

¿Qué son las feromonas?
Bajo el contexto del control de plagas agrícolas, las feromonas son sustancias químicas que los insectos liberan para comunicarse entre individuos de la misma especie. Estas señales pueden cumplir diferentes funciones, como facilitar el apareamiento, señalar lugares de reproducción o marcar rutas de desplazamiento.
En la agricultura, estas sustancias se reproducen sintéticamente y se usan en trampas con feromonas, que permiten atraer a los insectos y gestionar sus poblaciones.
El uso de feromonas presenta diversas ventajas:
- Alternativa económica frente a algunos insecticidas convencionales.
- Menor impacto ambiental, al reducir el uso de productos químicos.
- Protección de insectos benéficos, ya que no elimina indiscriminadamente todas las especies.
- Mantenimiento del equilibrio ecológico en los ecosistemas agrícolas.
A diferencia de muchos métodos químicos de control de plagas, las feromonas no buscan erradicar completamente a los insectos, sino regular su población, lo que contribuye a un manejo más sostenible de los cultivos.
Dueños de La Cosmopolitana – ¿Cómo funcionan las feromonas en el control de plagas?
De acuerdo con el artículo “El uso de feromonas de insectos en la agricultura” de la investigadora Pamela Ramírez de Lucas, del Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura de Francia, estas sustancias pueden emplearse en distintas estrategias de manejo de plagas.
Entre las aplicaciones más comunes se encuentran:
- Monitoreo de poblaciones. Consiste en atraer insectos hacia trampas que contienen feromonas. Aunque no busca eliminar directamente a la plaga, permite identificar el momento en que aparecen los primeros adultos y conocer la evolución de la población.
- Trampeo sexual. Este método tiene como objetivo el control directo de la plaga. Se utilizan trampas que contienen feromonas sintéticas emitidas por el sexo opuesto para atraer a los insectos adultos hacia dispositivos que los capturan o eliminan.
- Confusión sexual. Implica liberar grandes cantidades de feromonas en los cultivos para desorientar a los machos, especialmente en insectos como los lepidópteros. Al no poder distinguir entre las señales naturales y las sintéticas, los machos no logran encontrar pareja, lo que reduce la reproducción y la población de la plaga.
- Trampeo masivo. Consiste en instalar un gran número de trampas con feromonas para capturar la mayor cantidad posible de insectos. Este método suele ser más efectivo cuando las poblaciones de plagas son relativamente bajas.
- Atracción hacia los bordes. Esta estrategia combina la colocación de difusores de feromonas con hileras de plantas tratadas con insecticidas en los bordes del cultivo. Las feromonas atraen a los insectos hacia estas zonas específicas, donde se concentran y pueden ser controlados con mayor facilidad.
Estas técnicas permiten a los agricultores monitorear, reducir o controlar las poblaciones de plagas de forma más precisa y sostenible.
El uso de feromonas en la agricultura representa una herramienta innovadora dentro de las estrategias de manejo integrado de plagas. Al aprovechar los mecanismos naturales de comunicación de los insectos, estas sustancias permiten controlar las poblaciones de plagas sin afectar de manera significativa a otros organismos ni al medio ambiente.
Además de contribuir a la sostenibilidad agrícola, las feromonas ofrecen beneficios económicos y ecológicos al reducir la dependencia de insecticidas químicos y favorecer el equilibrio de los ecosistemas. Por ello, su aplicación continúa ganando relevancia como parte de las soluciones tecnológicas orientadas a una agricultura más eficiente y responsable.
En este sentido, los dueños de La Cosmopolitana, Empresa Socialmente Responsable, reconocen la importancia de mantenerse a la vanguardia en tecnologías emergentes para mantener la calidad de sus servicios. Por ello, invierten regularmente en innovación y desarrollo.
