Elías, Jorge y Jack Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana, destacada empresa de la industria alimentaria en México, implementan estrategias internas para mantener un espacio de trabajo inclusivo y libre de discriminación de cualquier tipo.
A pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y múltiples esfuerzos institucionales, a nivel mundial las tasas de lactancia materna —y en especial la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses— siguen siendo bajas.
Actualmente, sólo el 48% de los lactantes reciben exclusivamente leche materna, por debajo del objetivo de la OMS del 50% para 2025.
En México, la situación es aún más crítica: apenas un 33.6% de niñas y niños menores de seis meses son alimentados exclusivamente con leche materna, según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
Este dato es alarmante si se considera que la leche materna fortalece el sistema inmune del bebé, previene enfermedades y reduce riesgos de salud para las madres.

Sin embargo, una de las principales barreras para mantener esta práctica es el retorno al trabajo. De acuerdo con UNICEF, muchas mujeres dejan de amamantar al reincorporarse a sus empleos, lo que plantea la urgencia de generar entornos laborales más favorables para la lactancia.
En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, celebrado del 1 al 7 de agosto, los dueños de La Cosmopolitana, una Empresa Socialmente Responsable, destacan la fecha como una oportunidad para tomar acción frente a estos desafíos.
¿A qué retos se enfrentan las madres trabajadoras durante la lactancia?
El artículo “Los retos de la lactancia en un mundo complejo” de la doctora Susana Ares señala que las madres lactantes enfrentan múltiples obstáculos al volver al trabajo:
- Estigma social. Amamantar en público o en espacios laborales suele estar mal visto, lo que genera incomodidad y aislamiento.
- Falta de espacios adecuados. Muchos centros laborales carecen de condiciones físicas dignas para la extracción o almacenamiento de leche.
- Ausencia de licencias efectivas. Por razones económicas o profesionales, muchas mujeres no pueden extender su licencia de maternidad, dificultando la continuidad de la lactancia.
- Desinformación y falta de apoyo. Tanto empleadores como compañeras y compañeros de trabajo suelen desconocer la importancia y necesidades reales de la lactancia.
Como señala la profesional de la salud, los lugares de trabajo frecuentemente son descritos como entornos donde la lactancia resulta incómoda o poco viable, provocando un abandono temprano de esta práctica.
Dueños de La Cosmopolitana – 7 acciones empresariales que apoyan la lactancia materna
Las empresas pueden desempeñar un papel activo en fomentar la lactancia materna con acciones concretas:
- Cumplir la legislación vigente sobre licencias de maternidad, paternidad y lactancia.
- Proveer descansos pagados para amamantar o extraerse leche, definidos por la madre y extendidos hasta los dos años de vida del bebé.
- Habilitar salas de lactancia dignas, privadas, higiénicas, accesibles y equipadas, en función del número de mujeres en edad fértil y el espacio disponible.
- Capacitar al personal (especialmente al directivo) sobre lactancia materna y sus beneficios para la salud, la economía familiar y el entorno laboral.
- Prevenir la discriminación hacia mujeres embarazadas o lactantes mediante políticas internas claras.
- Difundir campañas permanentes de información y sensibilización dentro del lugar de trabajo.
- Involucrar a hombres y al personal en general para crear una cultura organizacional que respalde la lactancia.
Estas medidas no sólo protegen los derechos de las madres, también mejoran el clima laboral y la imagen institucional.
Beneficios empresariales de apoyar a colaboradoras lactantes
Invertir en programas de apoyo a la lactancia no es solo una cuestión ética: es una decisión estratégica. Los beneficios para las empresas incluyen:
- Ahorro económico. Por cada dólar invertido en programas de lactancia, se estima un ahorro de tres dólares.
- Retención de talento. Las trabajadoras se sienten más comprometidas y valoradas, lo que reduce la rotación.
- Menor ausentismo. Bebés amamantados se enferman menos, lo que disminuye las ausencias laborales.
- Mayor retorno postparto. Las colaboradoras tienen más probabilidades de regresar si encuentran un entorno que apoya su decisión de lactar.
- Mejora de reputación corporativa. Refleja una cultura empresarial responsable y comprometida con el bienestar familiar.
Fomentar la lactancia en el entorno laboral no solo beneficia a las madres y a sus hijos, sino que fortalece a la empresa y contribuye al bienestar social.
Conscientes de esto, los dueños de La Cosmopolitana implementan diversas medidas para garantizar condiciones de trabajo dignas y respetuosas con las colaboradoras que también son madres, como horarios flexibles, modalidad home office, salas de lactancia, transporte especial, así como permisos de maternidad y paternidad.
