Comprometidos con el medio ambiente, los dueños de La Cosmopolitana, Elías, Jorge y Jack Landsmanas, apuestan por integrar energías limpias a sus operaciones.
En el contexto actual de crisis climática, la transición hacia energías limpias ya no es opcional. La industria, que representa el 29% del consumo total de energía en América Latina y el Caribe, según la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), tiene un papel crucial en esta transformación.
En el marco del 21 de junio, Día Internacional del Sol, los dueños de La Cosmopolitana destacan el potencial de la energía solar como fuente libre de emisiones y con un impacto ambiental mínimo, especialmente en sectores clave como la industria alimentaria.

Energía solar: definición, características y tipos
La energía solar proviene de los rayos del sol y se considera una fuente inagotable. Cada fotón que alcanza la Tierra transporta energía que puede aprovecharse mediante diversas tecnologías. Entre sus principales características destacan:
- Es renovable e inagotable.
- No genera residuos ni emite gases de efecto invernadero.
- Tiene aplicaciones tanto domésticas como industriales.
Los principales tipos de esta energía son:
- Térmica. Transforma la luz solar en calor. Es útil para procesos que requieren temperaturas elevadas.
- Fotovoltaica. Convierte directamente la luz en electricidad mediante paneles solares.
- Activa. Se usa para generar ventilación o refrigeración en edificios.
- Pasiva. Aprovecha el calor del sol sin mecanismos adicionales.
- Termosolar de concentración. Usa lentes o espejos para concentrar luz solar en una pequeña área y generar electricidad a través del calor.
Dueños de La Cosmopolitana – Energía solar en la industria alimentaria: 6 aplicaciones
La energía solar permite mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la industria alimentaria en varias etapas del proceso productivo:
- Riego de cultivos. Las bombas de agua solares permiten extraer y distribuir agua de forma eficiente y sin emisiones, vital para zonas con acceso limitado a redes eléctricas.
- Transporte de productos. Vehículos equipados con paneles solares fotovoltaicos pueden reducir el uso de combustibles fósiles en la logística alimentaria.
- Generación de electricidad. Esencial para el funcionamiento de sistemas de cultivo, crianza de animales, procesamiento, almacenamiento, distribución y preparación de alimentos.
- Refrigeración de alimentos. Tecnologías como el frío solar permiten conservar productos perecederos, aunque aún enfrentan retos de escalabilidad debido a sus altos costos.
- Aplicación de calor en procesos industriales. Desde la cocción hasta la esterilización, la energía solar térmica puede sustituir fuentes convencionales con una opción más limpia.
- Procesos químicos. Procedimientos como destilación, pasteurización o secado pueden impulsarse mediante tecnologías solares.
La energía solar, combinada con otras fuentes limpias, representa una solución viable para que la industria alimentaria reduzca su impacto ambiental. Su implementación no sólo mejora la eficiencia energética, sino que contribuye a un sistema alimentario más sostenible y resiliente.
Conscientes de esto, los dueños de La Cosmopolitana, una Empresa Socialmente Responsable (ESR), cuentan con paneles solares en algunas de sus instalaciones. Aunado al empleo de energía eólica, de esta forma reducen su dependencia energética a fuentes contaminantes para el entorno.
