La Cosmopolitana, empresa líder dentro de la industria alimentaria mexicana, implementa políticas sostenibles en sus operaciones, que contribuyen a contrarrestar algunos de los efectos más graves del cambio climático.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la agricultura es uno de los sectores más vulnerables al cambio climático. Su dependencia directa de las condiciones meteorológicas la expone de manera constante a variaciones de temperatura, precipitaciones y fenómenos extremos.
En el contexto de la actual crisis ambiental, aunque ciertos cultivos en regiones específicas podrían experimentar beneficios temporales, el consenso general indica que los efectos globales serán predominantemente negativos.
Estas alteraciones amenazan no solo la productividad agrícola, sino también la seguridad alimentaria mundial. Ante esto, desde La Cosmopolitana, una Empresa Socialmente Responsable, reconocen la importancia de generar iniciativas de adaptación y mitigación desde todos los ámbitos sociales, incluyendo al privado.
A continuación, se detallan los principales impactos previstos y las estrategias propuestas para enfrentarlos.

Efectos del cambio climático en la agricultura
Entre las principales afectaciones que ya se observan o que se proyectan a mediano y largo plazo, según la FAO, destacan:
- Incremento de temperaturas. El aumento térmico reduce la producción de cultivos estratégicos y favorece la proliferación de malas hierbas, plagas y enfermedades que afectan las siembras.
- Alteraciones en los patrones de lluvia. La irregularidad de las precipitaciones incrementa el riesgo de fracaso de las cosechas a corto plazo y provoca reducciones sostenidas en la producción a largo plazo.
- Disminución del rendimiento agrícola y ganadero. Se prevén pérdidas de ganado y daños en cultivos, con impactos particularmente severos en países en desarrollo, donde los sistemas productivos suelen ser más vulnerables.
- Aumento en los precios de los alimentos. Se anticipan incrementos adicionales en cultivos básicos como arroz, trigo, maíz y soja. Esto elevará los costos de la alimentación animal y, en consecuencia, los precios de productos como la carne.
- Menor disponibilidad de calorías hacia 2050. En comparación con un escenario sin cambio climático, la disponibilidad calórica será inferior, especialmente en naciones en vías de desarrollo respecto a los niveles del año 2000.
- Incremento de la malnutrición infantil. Para 2050, se proyecta un aumento del 20 % en la malnutrición infantil frente a un escenario sin cambio climático, debido a la reducción en la disponibilidad de alimentos.
En conjunto, estos factores configuran un panorama que compromete la estabilidad de los sistemas alimentarios y profundiza las desigualdades existentes.
La Cosmopolitana – ¿Cómo combatir los retos que enfrenta la agricultura por el cambio climático?
El Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI), en el informe “Cambio Climático. El impacto en la agricultura y los costos de adaptación”, plantea diversas estrategias para enfrentar estos desafíos:
- Desarrollar e implementar políticas y programas de alta calidad.
- Incrementar las inversiones en la productividad del sector agrícola.
- Fortalecer los programas nacionales de investigación y extensión, incluyendo inversión en científicos e infraestructura.
- Mejorar la recopilación, difusión y análisis de datos a nivel global.
- Promover la adaptación agrícola como prioridad en las negociaciones internacionales sobre cambio climático.
- Reconocer la interdependencia entre seguridad alimentaria y adaptación climática.
- Apoyar estrategias de adaptación a nivel comunitario.
- Incrementar la financiación para programas de adaptación en al menos 7 mil millones de dólares anuales.
Estas acciones buscan no solo mitigar los efectos adversos, sino también fortalecer la resiliencia de los sistemas agrícolas frente a un entorno climático cada vez más incierto.
Ante este panorama, la participación del sector privado es esencial. Al respecto, algunas de las acciones que los líderes de La Cosmopolitana —Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas— han implementado son la reducción gradual de emisiones de CO₂ y la generación de energía limpia para sus operaciones.
El cambio climático representa una amenaza estructural para la agricultura y, por extensión, para la seguridad alimentaria global. El aumento de temperaturas, la variabilidad en las lluvias y el encarecimiento de los cultivos básicos evidencian la magnitud del desafío.
Frente a este escenario, la adaptación no es opcional, sino urgente. La implementación de políticas sólidas, el fortalecimiento de la investigación y el incremento sostenido de la inversión constituyen pilares fundamentales para proteger la producción de alimentos y reducir el impacto en las poblaciones más vulnerables.
